Por si alguien se sintiera aludido, cuando se pone alas a la imaginación es preciso aclarar aquello de que “cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia”, porque a veces las realidades nos pueden deparar una gran similitud con lo fantaseado.
Don Zorro era juez allá en las prolongaciones insulares de Infanciaespabuso, un viejo país de leyes maleables, cuya aplicación dependía a veces de los caprichos y consideraciones a la medida e interés de quienes las manipulaban. Allí, un excelentísimo señor estafador de ingentes cantidades de dinero podía “pasearse” por la cárcel el mismo tiempo que se pedía a un sopla gaitas que se negara a expeler su contenido pulmonar a través de una alcoholimétrica botella de plástico.
Infanciaespabuso es todo un Estado de Desrecho, pensaba don Zorro mirando las mojadas banderas enarboladas en la pétrea fachada del Ayuntamiento a través de los cristales de la ventana de su despacho judicial, semiocultas por los frondosos árboles que cubrían la plaza bajo la llovizna matinal. Trató de cubrir el hueco respirando hondo, como concienciándose de su poder, y sonrió al recordar la “suerte” que había tenido el Alcalde con el archivo de aquella denuncia de prevaricación y cohecho interpuesta por el mismo Consistorio, tras acuerdo en Sesión Plenaria. Y es que el Alcalde era una persona importante y muy famosa. Lo mismo sucedería probablemente al Teniente de Alcalde con esos “trapicheos” de intento de secuestro y demás, por muchos que fueran los sueldos que cobrara. Lo del hotel, era evidente que la concesión de la Licencia Municipal fue ilegal, pero, sin entrar a analizar los informes negativos de los “técnicos” municipales para su concesión, también daría carpetazo al asunto, considerando la “legalidad” de la remodelación hotelera basada en la existencia de la irregular Licencia. Total, los insignificantes ciudadanos que altruisticamente denunciaron no tenían importancia, al contrario que el promotor del viejo hotel, que éste si que era un hombre con mucho poder, un hombre de dinero y con amigos en la política.
Tras los cristales, aquel hombre cuarentón, rechoncho y regordete, de ojos ausentes e indefinibles, cuyos pectorales se vislumbraban gracias al par de botones desabrochados de su camisa dándole más aspecto de albañil de interiores que de juez, recordaba su pasado muy lejos de aquella plaza de marmórea fuente central. Ya era enemigo de la corbata cuando le nombraron juez sin necesidad de oposiciones, por lo que siempre procuraba desprenderse de ella a la menor oportunidad. Don Zorro recordó sus comienzos judiciales, el largo viaje a aquella pequeña isla donde era el único juez, recordó que allí conoció a su “amigo” el Notario y recordó también aquella chica joven…… Se sintió molesto, dio media vuelta y, atravesando el umbral de la puerta, entró en la habitación contigua.
Ante él, en la mesa, aquellas gafas de “culo de botella” sobre un montón de papeles atrajeron su mirada. Tras la mesa, en la silla sensiblemente gastada por el uso, estaba sentado el Secretario Judicial, que parecía rascarse la nariz con el documento que leía, tratando así de paliar su baja visión.
- ¿Qué es eso? - preguntó don Zorro malhumorado, por decir algo.
- Lo de la separación....... por incompatibilidad de caracteres.
- Está claro ¿no? Como todas: la guarda y custodia para la madre y para el padre unas visitas... ¡y que pague!
- Bueno...... es que la madre se marchó con los niños - reconvino el Secretario.
- ¿Y que? ¿No lo consintió el padre al no denunciarla? Pues gracias a eso no podemos echarlo de su casa.
- Si, pero... el padre, que también cuida de sus hijos, alega que la madre demandante tuvo diversas bajas transitorias en consulta siquiátrica.
- Tampoco aporta pruebas contundentes, y nosotros no vamos a preguntar a la Seguridad Social.
- Es que, además, la madre trabaja en turnos variables, con una movilidad laboral….
- Nada, nada. ¡Como todas las separaciones! Los niños con su madre y el padre que se olvide y..... ¡a rascarse el bolsillo, por no cambiar su carácter blandengue!
- ¿Tampoco quiere usted hablar con los niños?
- No, ya escuché a los padres - terminó tajantemente el Juez mientras se dirigía nuevamente a su despacho, donde se dejó caer en el mullido sillón de terciopelo rojo.
Estas cosas le turbaban, no solo porque era consciente de que en Infanciaespabuso la Ley primaba el interés superior de los menores sobre cualquier otro interés legítimo que pudiera concurrir, sino porque le hacían aflorar ciertos sentimientos. Pensó una vez más en sus inicios jurídicos, en las voluptuosidades amorosas con aquella chica que desembocaron en una niña, su hija, tanto tiempo sin verla. Se levantó del sillón mientras se preguntaba cuantas veces habría pronunciado la palabra “papá” y, mirando la reluciente mesa de caoba, trató de imaginarse su estatura. ¿Por donde le llegaría la mesa? ¿Por los hombros o sobre la cintura? ¿Cómo tendría el pelo? ¿Estaría delgada como su madre o gordita como su padre?
Girándose hacia la habitación interior y elevando la voz aún más enojado, le espetó otra vez al Secretario: Ponga también en esa Sentencia la consideración de que el padre tiene muchas deudas, aunque no sé como podrá pagarlas, si es verdad lo que dice que gana.
Como un autómata, don Zorro volvió hasta la ventana y vio abajo, en la plaza bulliciosa por la actividad del Mercado Municipal, unos niños que jugaban chorreando las vestimentas de sus chapoteos en el agua de aquella pila de mármol blanco.
¿Serían también niños “despaternizados”? ¿Dónde estarían sus madres? ¿Acaso serían carnaza del fracaso escolar o víctimas de violencia doméstica?, se preguntó entonces su Señoría cuando decidió consultar una ley procedimental mientras susurraba entre dientes: ¡Son las cosas del progreso en la Plaza de los Adelantos!
Gomera21 Amalahuigue
11 de febrero de 2006
Adios
En el mes de Julio del pasado año aparecí por primera vez en este magnífico periódico digital Gomera21, que hoy cumple satisfactoriamente su primer aniversario, con un comentario sobre el apadrinamiento de Ainara, una niña grancanaria de Agüimes, por parte del Sr. Aznar y su esposa, precisamente un mes después de que Begoña Barras, presidenta del Foro contra la Violencia, denunciara públicamente la impunidad de más de cien casos de abusos a menores en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, por archivo de las causas a pesar de la existencia de pruebas. Esto ha sido una constante en la mayoría de de mis comentarios sucesivos y también en este, sin que, al parecer, ninguna institución pública se haya dado por aludida, lo cual es lamentable en un estado de derecho, por lo que entraña de marginación social de la infancia. Agradezco a Gomera21 y pido disculpas a los lectores por mi machacona insistencia casi obsesiva.
El Sr. Aznar ya había prometido que se marcharía del Gobierno de España, y cumplió su promesa y se fue voluntariamente. ¡Adiós, Sr. Aznar!.
Con acuerdo unánime, los 500 miembros de la Junta Directiva del PP ratificaron la elección del candidato propuesto por el Sr. Aznar. Como consecuencia de unas elecciones convulsas tras el horrible atentado terrorista de Madrid, el candidato propuesto no llegó a ser “sucesor” y no pudo constituir el Gobierno. ¡Adiós, Sr. Rajoy!.
El Fiscal General del Estado, que algo tendrá que ver con los archivos que denunció doña Begoña, ha sido destituido. ¡Adiós, Sr. Cardenal!.
Quien aún sigue es el Delegado del Gobierno en la Comunidad Autónoma Canaria, don Antonio López, especialmente preocupado por los delitos que cometen los menores en la provincia occidental del Archipiélago, aunque no por mucho tiempo, supongo, para que vuelva de fiscal con sus archivos.
Nosotros procuraremos seguir donde mismo estábamos, aunque, con los nuevos “talantes” que se barajan, ¿podremos acaso decir adiós a los archivos de impunidad de abusos a menores?.
Amalahuigue
El Sr. Aznar ya había prometido que se marcharía del Gobierno de España, y cumplió su promesa y se fue voluntariamente. ¡Adiós, Sr. Aznar!.
Con acuerdo unánime, los 500 miembros de la Junta Directiva del PP ratificaron la elección del candidato propuesto por el Sr. Aznar. Como consecuencia de unas elecciones convulsas tras el horrible atentado terrorista de Madrid, el candidato propuesto no llegó a ser “sucesor” y no pudo constituir el Gobierno. ¡Adiós, Sr. Rajoy!.
El Fiscal General del Estado, que algo tendrá que ver con los archivos que denunció doña Begoña, ha sido destituido. ¡Adiós, Sr. Cardenal!.
Quien aún sigue es el Delegado del Gobierno en la Comunidad Autónoma Canaria, don Antonio López, especialmente preocupado por los delitos que cometen los menores en la provincia occidental del Archipiélago, aunque no por mucho tiempo, supongo, para que vuelva de fiscal con sus archivos.
Nosotros procuraremos seguir donde mismo estábamos, aunque, con los nuevos “talantes” que se barajan, ¿podremos acaso decir adiós a los archivos de impunidad de abusos a menores?.
Amalahuigue
Farrucadas
El biznieto de La Farruca, canastera gitana que con su baile se ganó el apodo en un concurso “por farrucas”, Juan Manuel Fernández Montoya, El Farruquito, debutó en Broadway cuando tenía tan solo cinco años. Su fallecido abuelo, el bailaor Antonio Montoya, El Farruco, sobrino nieto del legendario tocaor Ramón Montoya, le decía que había que bailar “macho y puro”, y su padre Juan Fernández Flores, El Moreno, que también era su cantaor, le aconsejó que lo bailara “cortito y rabioso, apretando los riñones” antes de morir en sus brazos en un escenario argentino, convirtiéndole así en patriarca con unos pocos dieciocho años de edad.
La Farruca, María Rosario Montoya, heredó el apodo de su abuela y es la bailaora madre de Juan Manuel, El Farruquito, de Antonio, El Farru, de Manuel, El Carpetilla, y de la pequeña Alegría. “Me riñe cuando juego al fútbol, como mi abuelo con él, por si me lastimo las piernas”, decía Antonio, también bailaor, refiriéndose a su hermano mayor, el patriarca familiar que hoy tiene ya 21 años.
El Farruquito, que baila con su hermano Antonio, de quince años, y con sus primos El Barullo y Polito, de 14 y 12, ha conquistado una gran fama en los Estados Unidos de Norteamérica, hasta el punto que The New York Times le consideró como el mejor artista que pasó por Manhattan en 2001. “De casta le viene al galgo” en esta familia de artistas del flamenco y en España se le considera, cual un príncipe gitano, como “el Camarón del baile”. Su figura impone un juvenil respeto patriarcal. Farruquito, el guapo de People, el ídolo fibroso, elegante y rico, a diferencia de Fleming, Einsten o la señora Curie, no cobra menos de lo que se gana taconeando ante sus admiradores, y con lo sobrante se compró un flamante y potente coche de esos que se embalan solos y que no le permitió “esquivar” a Benjamín Olalla cuando cruzaba la calle por un paso de cebra, aunque, supuestamente, sin la menor intención de causarle algún daño. Si de la “mala suerte” de la muerte de Benjamín no tuvo culpa el famoso y admirado bailaor, a juzgar por aquel “¡que Dios te bendiga!” que le desearon en su concurrida rueda de prensa, ¿sería tal vez culpable el dichoso automóvil BMW de velocidad de vértigo que lanzó mortalmente a 15 metros al Sr. Olalla?.
Desde luego, quien no tenía culpa alguna era su hermano Antonio, un menor de 15 años, del que se abusó tratando de hacerle cargar con todo para proteger a su hermano. Farruquito dijo en tumultuosa rueda de prensa que por su madre ocultó la verdad durante seis meses, sin comer muchos días ni dormir muchas noches, mientras echaban la culpa a su hermano. ¿Y La Farruca –me pregunto- pretendía y permitía que su hijo menor se tragara el marrón siendo inocente?. ¡Lo que es “la pasta”!
Según dice la prensa, parece que fueron unos policías nacionales los que, como “expertos consejeros”, urdieron el abusivo plan de acusar falsamente al hermano menor para burlar “farrucamente” las leyes. También dice que Farruquito seguirá bailando y cobrando su viril taconeo y más, para la “subsistencia” de su rica familia artística, gracias a 40.000 euros que depositó como fianza de los 50.000 que cobró “de baile” cada mes de silencio y engaño, frente a los 420 euros de la pensión de viudedad de la mujer de Olalla. Si le devuelven el pasaporte, Farruquito quiere ir unos dias a Japón en gira de diez actuaciones de 40.000 euros cada una.
¡Es de esperar que ante la Justicia paguen todos, ahora legalmente, las “farruconerías” de sus encubrimientos y falsedades!. Y mientras, en la provincia de Santa Cruz de Tenerife continúan impunes, por archivo de las causas y a pesar de la existencia de pruebas, aquellos abusadores de más de un centenar de menores que carecen de los euros del clan “artístico” de los farrucos, y que denunció públicamente el año pasado la Presidenta del Foro contra la Violencia.
Amalahuigue
¡Maltratadores de Mierda!
La Fiscalía investiga presuntos malos tratos en Valle Tabares.
Pido excusas a los lectores por el título, pero es que para mi, los maltratadores de menores indefensos, sean quienes sean, no son unos maltratadores cualesquiera, sino personas absolutamente despreciables y sin el menor atisbo de dignidad. No son otra cosa que unos maltratadores de mierda.
Se trata de que la Fiscalía de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife está investigando presuntos malos tratos de los cuidadores del Centro de Internamiento de Menores de Valle Tabares, como consecuencia de la denuncia de de una madre por “la situación y el trato incorrecto que está recibiendo su hijo” que cumple allí medida judicial y también por la de otras madres el pasado año y el anterior. ¡Ya era hora!
La noticia la publicó el periódico La Opinión de Tenerife el 28 de febrero de 2004 en la página 27 de su edición impresa, la que no debe tener mucha importancia para este, a juzgar porque no la trata en la portada ni tampoco en su edición digital. ¡Total!, como son menores “delincuentes” de los que más preocupan al Delegado del Gobierno… Independientemente del resultado de la investigación, a mi sí me parece importante la noticia de que al fin el Ministerio Fiscal ejerza sus competencias, a falta de una institución “ad hoc” para la defensa de los menores en esta tierra canaria.
Ignoro, y perdón por la reiteración, si se llevó acabo alguna investigación en los más de cien casos de abusos a menores en la provincia de Santa Cruz de Tenerife que denunció el pasado año la presidenta del Foro contra la Violencia, aunque si, como ella dijo, los asuntos fueron archivados a pesar de la existencia de pruebas, salvo que estas fueran insuficientes, me temo que no debió existir investigación.
Donde si estoy seguro que no hubo investigación fue en el caso de mi amigo Antonio, cuando cinco policías entraron innecesariamente en su casa, exhibiendo su “eficacia” sin ninguna autorización, para detener a su hijo de 11 años y a un amiguito suyo de 10, legalmente inimputables, acusándoles públicamente en nota de prensa de la Comisaría Provincial del Cuerpo Nacional de Policía de Santa Cruz de Tenerife de haber robado los objetos que los mismos policías retiraron de la vivienda de su dueño.
Claro, que no parece ser lo mismo investigar a policías, autoridades al fin y al cabo, que a cuidadores de centros de internamiento de menores, ni que sean merecedores de dichas investigaciones por igual los malos tratos a menores internos por cumplimiento de medidas judiciales que a niños fuera de estos centros absolutamente inocentes e incluso que los hechos sean denunciados por la madre o por el padre. Sobre todo, si se teme que el resultado de la investigación no sea favorable para ciertos intereses de autoridad, máxime si pudiera dejar al descubierto actitudes encubridoras de los de arriba, con sus gafitas al aire.
Amalahuigue
Pido excusas a los lectores por el título, pero es que para mi, los maltratadores de menores indefensos, sean quienes sean, no son unos maltratadores cualesquiera, sino personas absolutamente despreciables y sin el menor atisbo de dignidad. No son otra cosa que unos maltratadores de mierda.
Se trata de que la Fiscalía de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife está investigando presuntos malos tratos de los cuidadores del Centro de Internamiento de Menores de Valle Tabares, como consecuencia de la denuncia de de una madre por “la situación y el trato incorrecto que está recibiendo su hijo” que cumple allí medida judicial y también por la de otras madres el pasado año y el anterior. ¡Ya era hora!
La noticia la publicó el periódico La Opinión de Tenerife el 28 de febrero de 2004 en la página 27 de su edición impresa, la que no debe tener mucha importancia para este, a juzgar porque no la trata en la portada ni tampoco en su edición digital. ¡Total!, como son menores “delincuentes” de los que más preocupan al Delegado del Gobierno… Independientemente del resultado de la investigación, a mi sí me parece importante la noticia de que al fin el Ministerio Fiscal ejerza sus competencias, a falta de una institución “ad hoc” para la defensa de los menores en esta tierra canaria.
Ignoro, y perdón por la reiteración, si se llevó acabo alguna investigación en los más de cien casos de abusos a menores en la provincia de Santa Cruz de Tenerife que denunció el pasado año la presidenta del Foro contra la Violencia, aunque si, como ella dijo, los asuntos fueron archivados a pesar de la existencia de pruebas, salvo que estas fueran insuficientes, me temo que no debió existir investigación.
Donde si estoy seguro que no hubo investigación fue en el caso de mi amigo Antonio, cuando cinco policías entraron innecesariamente en su casa, exhibiendo su “eficacia” sin ninguna autorización, para detener a su hijo de 11 años y a un amiguito suyo de 10, legalmente inimputables, acusándoles públicamente en nota de prensa de la Comisaría Provincial del Cuerpo Nacional de Policía de Santa Cruz de Tenerife de haber robado los objetos que los mismos policías retiraron de la vivienda de su dueño.
Claro, que no parece ser lo mismo investigar a policías, autoridades al fin y al cabo, que a cuidadores de centros de internamiento de menores, ni que sean merecedores de dichas investigaciones por igual los malos tratos a menores internos por cumplimiento de medidas judiciales que a niños fuera de estos centros absolutamente inocentes e incluso que los hechos sean denunciados por la madre o por el padre. Sobre todo, si se teme que el resultado de la investigación no sea favorable para ciertos intereses de autoridad, máxime si pudiera dejar al descubierto actitudes encubridoras de los de arriba, con sus gafitas al aire.
Amalahuigue
Basuras Bajo Palio
Sobre el descontento de los alcaldes de La Gomera con una comparecencia judicial.
Como hemos podido apreciar por diversas actuaciones, parece ser que el Ilmo. Sr. Juez del Juzgado de Instrucción nº 1 de San Sebastián de La Gomera se ha interesado porque la Isla no se convierta en un basurero incontrolado y, como debe ser, se respeten las leyes comunitarias, estatales y autonómicas. En consecuencia, su Señoría decretó en el mes de julio del pasado año el cierre del vertedero de Punta Aválos, del que la Comisión, tras el apercibimiento en enero de 2003, decidió presentar un recurso contra España ante el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas.
El Cabildo sustituyó provisionalmente dicho vertedero por el de Punta Sardina hasta la conclusión del complejo de El Revolcadero que, según el consejero de Medio Ambiente y Política Territorial responsable de su construcción, Augusto Lorenzo, se finalizaría en el mes de septiembre de 2003 y cuya instalación, tras un estudio encargado por el Cabildo en 1989, fue decidida ya hace ocho años, desde 1996, y que no parece contar tampoco con el “agrado” de la Comunidad Europea.
Como El Revolcadero con grandes deficiencias, dicen que aún no se ha terminado completamente pese a las manifestaciones en contrario de la Conserjería de Política Territorial y Medio Ambiente del Gobierno Canario, el Sr. Juez, a instancias de la Dirección General de Salud Pública de dicho Gobierno (que vengan a mirar, por cierto, donde han ido a parar los excrementos producidos en la cuadra del Cabildo en el caserío de El Cedro y de donde se toma el agua “potable” de Hermigua), ha ordenado el cierre ahora de todos los vertederos municipales ilegales en la isla.
No obstante, el Sr. Juez parece que ha considerado favorablemente los recursos de algún ayuntamiento y del Cabildo en un posterior Auto suspendiendo el cierre de dos vertederos provisionalmente durante tres meses, “en aras de la protección del bien superior”, tiempo en el que pueda ponerse en funcionamiento el complejo medioambiental de El Revolcadero. O sea que después de quince años “mareando la perdiz”, como dijo el Sr. Curbelo, “el que no se ha escondido, tiempo ha tenido”, pero… ¡esta vez sin trampas, don Augusto!. ¿Sin trampas? Ja, ja, ja… Será complejo... ¿Complejo?.
Pues... ¡a esconderse!, que el juego del escondite está “políticamente” muy bien visto y practicado, y políticos son los que en el de la basura gomera participan. Casimiro agregó que no había visto nunca tanta “preocupación y miedo por un asunto”. ¿Miedo quienes? ¿La Institución cabildicia? ¿Los encargados de la cuadra cobrando el sueldo de “bobilis-bobilis”? ¿Los ayuntamientos que gestionan aguas “potables” y tiran sus basuras ilegalmente? ¿O quienes arriesgan su salud en la isla? A mí quien me parece amedrentado por la insalubridad de tanto vertedero ilegal es el Ilmo. Sr. Juez tratando de evitar que esta situación de riesgo se prolongue. Su paciencia en firme propósito de lograr el respeto a la legalidad, al que también deben estar sujetos los organismos públicos, me parece evidente. Seguramente, su obligación no es otra.
En fin, otro “cambalache” más este de la basura en la isla de La Gomera, cual poliarquía con la pelota saltarina de un lado a otro, que pone de manifiesto una gestión funesta y execrable durante tantos años de los distintos responsables de la misma, en una “tomadura de pelo” que condujo a una especie de callejón sin salida. Bueno, según dicen, con una única salida, que no es otra que seguir arrojando “mierda” descontroladamente, en principio durante tres meses como máximo, en solo dos verteros incontrolados, en Agulo y Valle Gran Rey. El Sr. Curbelo se congratula de ello y el periódico El Día también, dedicando nada más y nada menos que todo un editorial para expresarlo, sin ningún atisbo de solidaridad que implique el traslado de la basura para un vertedero como Dios manda en otra isla, salida esta que otras voces han señalado. Pues yo, sinceramente, no me congratulo en absoluto, porque sigue en riesgo la salud de quienes vivimos en La Gomera.
Algunos de los alcaldes gomeros no arriesgan su salud porque normalmente viven en otra isla, donde les retienen diferentes ocupaciones oficiales prioritarias. No obstante, según publicó el pasado 19 de febrero el Diario de Avisos, sin mala fe, el Juez llamó a todos ellos para tomarles declaración como imputados responsables de arrojar las basuras municipales en los vertederos incontrolados, sin que ello implique ser tratados como delincuentes en ausencia de sentencia firme, sino simplemente como cualquier otro ciudadano imputado de la presunta comisión de un delito, con sus posibles exenciones, atenuantes y agravantes.
Pero los alcaldes de La Gomera expresaron su malestar por el trato recibido en el Juzgado de Instrucción nº 1 de San Sebastián, presentando una queja formal ante el órgano competente. ¿Acaso desconocen de la independencia de los jueces en el Estado de Derecho? ¿Qué esperaban, pues? ¿Alfombras mullidas? ¿Qué les llevaran en parihuelas, como a los caciques de tribus ancestrales, o bajo palio? ¿O tal vez ser objeto de pleitesía judicial? Y es que lo que si da la impresión es de que hay alcaldes prepotentes y ufanos, con más “poliada” en los sillones consistoriales que don Antonio Castro en los de las consejerías del Gobierno Canario, que confunden los juzgados con los ayuntamientos.
La continuidad excesiva de los alcaldes en sus cargos hasta perder el pelo con el paso de los años, que sepamos, no les hace delincuentes, solo mirlos blancos y caciques del voto. ¿O no?
Amalahuigue
Las Natalias de un 4 de Febrero
Tres años entre dos infanticidios de un mismo día.
Fue un 4 de febrero de 2001 en Miramar, una ciudad atlántica costera al sur de Buenos Aires, cuando fue asesinada, tras su violación por policías argentinos, la joven de 15 años Natalia Mellmann. Cuatro días más tarde encontraron el cadáver de la menor en el vivero municipal y detuvieron a “El Gallo” Gustavo Fernández, pero este siempre dijo que la mataron los policías a quienes la “entregó” para que abusaran sexualmente de ella.
El suboficial Ricardo Alfredo Suárez, alias “El Mono”, y los policías Oscar Alberto Echenique y Ricardo Anselmini, también sargentos ellos, han salido de la impunidad al ser finalmente condenados a cadena perpetua, porque, como dijo el jueves 22 de noviembre de 2002 Hebe de Bonafini, presidenta de las Madres de la Plaza de Mayo, “el pueblo se ocupó y se preocupó”. Y el pueblo parece que se preocupó hasta el punto de conseguir no solo esas condenas con los 25 años de cárcel de “El Gallo” sino también que se abriera un segundo proceso para descubrir a sus encubridores de espaldas “acorazadas” que han tratado de “encasquillar” el proceso. Incluso el presidente argentino Néstor Kirchner prometió al padre de Natalia, bajo un abrazo en Miramar el pasado 2 de enero, que haría “todo lo posible” por el avance de caso.
Con impunidad y sin ella, a Natalia le arrebataron la vida en la argentina ciudad de Miramar un fatídico cuatro de febrero, después de ser el objeto de los abusos sexuales de unos policías.
Hace unos días, el más reciente cuatro de este febrero, cuando debía ser objeto de las caricias de su padre, a Natalia Vázquez se le heló para siempre su sonrisa de 7 años de niñez al ver que se clavaba en su pecho el cuchillo que empuñaba la mano paterna. La sangre de Natalia se derramó con su vida en aquella estancia del callejón Poeta Viana en del pueblo del El Médano, al sur de la isla de Tenerife y a orillas del Atlántico. La bandera de Colombia cubría el féretro blanco que contenía sus restos mortales mientras atravesaba un pasillo de coronas de flores bajo los compases del himno colombiano y acompañado en las honras fúnebres por cientos de compungidos vecinos tinerfeños y colombianos de San Isidro y de Granadilla, con su alcalde y miembros de la Corporación Municipal. El presunto asesino de su propia hija, por venganza en una desavenencia conyugal, fue puesto a disposición de la Justicia para que responda ante las leyes españolas, pero nunca nadie podrá devolver a Natalia aquella vida que perdió a cuchilladas el pasado cuatro de febrero. No obstante, también dicen que no hubo la suficiente diligencia por parte de los servicios de emergencia, ni de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.
El Ayuntamiento de Granadilla convocó una manifestación el 14 de febrero, día de San Valentín, para protestar por eso que llaman violencia doméstica o de género, donde se recordó a Natalia. La concejal de Servicios Sociales, Ana Esther Flores Ventura, dijo: “¡Basta ya! Hay muertes suficientes como para que todos reflexionemos sobre nuestro papel en este drama”. Yo me reafirmo en ello.
Y me reafirmo porque, por ejemplo en Honduras, un país de cinco millones de habitantes donde mueren muchos niños y jóvenes asesinados impunemente, las presiones internacionales dieron lugar a la creación de la Unidad Especial para las Muertes de Niños formada por un grupo de cinco detectives de la Dirección General de Investigación Criminal, cuyos primeros quince casos son, precisamente, de asesinatos de niños por policías.
Al contrario que en España donde solo existe el Instituto de la Mujer, en el pequeño país centroamericano tienen el Instituto Hondureño de la Niñez y la Familia, organismo autónomo de personalidad jurídica propia, cuya principal misión es la protección integral de la niñez y la integración plena de la familia en el marco de la Convención sobre los derechos del Niño, la Constitución de la Republica, el Código de la Niñez y de la Adolescencia y el Código de la Familia.
En España, por tanto, el niño no tiene un organismo que le defienda como a la mujer sus institutos. Por eso no es de extrañar que aquella denuncia pública que hizo el año pasado en el mes de junio Begoña Barras de más de cien casos de abusos sexuales a menores que han quedado impunes en la provincia de Santa Cruz de Tenerife por archivo de las causas haya podido terminar en “agua de borrajas”. Y habrá quedado así, porque el pueblo de las islas ni se ocupó ni se preocupó, tal y como debe ser, como con la muerte de Natalia el cuatro de febrero, y tampoco se ocuparon los que tienen la obligación de hacerlo para que la impunidad no campe a sus anchas de isla en isla. Claro, que con la delincuencia que más preocupa a don Antonio López……..
Ahora don Javier Nart, el abogado de Hamed Abderrahman Hamed a quien el Gobierno español acaba de traer en un avión para él solito del infernal Guantánamo calificado por la ministra Ana Palacios de “limbo jurídico”, dice que demandará a EEUU, no por malos tratos en la “prisión”, sino por su “detención arbitraria” o “secuestro”, que en España constituye un delito que atenta también contra los Derechos Humanos, señalando que “no sé si mi cliente es culpable o inocente, lo que defiendo es su presunción de inocencia” y, sobre todo, “que sea llevado a juicio en el que esto se determine”. El Sr. Nart debería tener en cuenta que ahora en España también podrían existir esas “bolsas de impunidad de espacios de derecho, donde se puede hacer lo que sea desde el poder y no va a haber ninguna respuesta de la justicia, porque se impide”, a las que se refirió el Juez Garzón en la isla de La Gomera. Y es que dicen que el Gobierno de España es un aliado de privilegio de ese poderoso y gran país del norte de América.
Mi amigo Antonio se queda dándole vueltas a estas declaraciones de don Javier, porque un montón de policías una vez le violaron su casa en la ciudad de San Cristóbal de La Laguna, al norte de la isla de Tenerife. Le violaron su domicilio al margen del artículo 18.2 de la Constitución Española para practicar la detención ilegal o secuestro, bajo la falsa acusación de robo, de su hijo legalmente inimputable por su edad, al que incomunicaron en un limbo jurídico sin letrado y sin presencia paterna, para luego encima difamarle con sus mentiras en la prensa provincial y en las televisiones. Y es que mi amigo Antonio no logra entender como, a pesar de la petición expresa, durante años el Ministerio del Interior se niega reiteradamente a la apertura de unas Diligencias que se llevan a cabo hasta para cuando unos policías en acto de servicio se toman una copa en la santacrucera Avenida de Anaga, y el Ministerio Fiscal, archivo tras archivo en una bolsa de impunidad jurídica, dificulta que “sea llevado a juicio en el que esto se determine” en aplicación de sus competencias. ¿Acaso los archivos impunizantes no violan también los Derechos Humanos?¿Es posible que la Convención sobre los Derechos del Niño no ampare a los menores en estas islas donde, concretamente, el Instituto Canario de la Mujer constituye un apoyo para sus madres, tías y abuelas?.
Los policías españoles que, sin autorización alguna, allanaron la vivienda de mi amigo Antonio y maltrataron a su hijo “chorreándose” en las leyes de su país y de la humanidad, al contrario que los argentinos que abusaron de Natalia Mellmann, continúan por ahí impunes de paseantines en automóviles ajenos y cobrando cada mes del erario público.
Todo esto no es extraño en este Archipiélago del Atlántico cuando la delincuencia que más le preocupa al Sr. López, antaño Ilmo. Fiscal y hoy “protector” de policías como Delegado del Gobierno de España en la Comunidad Canaria, es la delincuencia de los menores. A otros en cambio, no sé a cuantos aunque a un par al menos, nos preocupa muchísimo más esa otra delincuencia de la que son víctimas los menores.
Claro, que con tantos “niños de la calle” en el Mundo, con muerte o sin ella, habrá padres que nunca debieron haberlo sido y policías que tampoco, pero también gobiernos cuyos presidentes, cuando se marchan con la “conciencia tranquila”, deberían llevarse consigo algún que otro delegado “protector”.
Amalahuigue 16/02/04
Fue un 4 de febrero de 2001 en Miramar, una ciudad atlántica costera al sur de Buenos Aires, cuando fue asesinada, tras su violación por policías argentinos, la joven de 15 años Natalia Mellmann. Cuatro días más tarde encontraron el cadáver de la menor en el vivero municipal y detuvieron a “El Gallo” Gustavo Fernández, pero este siempre dijo que la mataron los policías a quienes la “entregó” para que abusaran sexualmente de ella.
El suboficial Ricardo Alfredo Suárez, alias “El Mono”, y los policías Oscar Alberto Echenique y Ricardo Anselmini, también sargentos ellos, han salido de la impunidad al ser finalmente condenados a cadena perpetua, porque, como dijo el jueves 22 de noviembre de 2002 Hebe de Bonafini, presidenta de las Madres de la Plaza de Mayo, “el pueblo se ocupó y se preocupó”. Y el pueblo parece que se preocupó hasta el punto de conseguir no solo esas condenas con los 25 años de cárcel de “El Gallo” sino también que se abriera un segundo proceso para descubrir a sus encubridores de espaldas “acorazadas” que han tratado de “encasquillar” el proceso. Incluso el presidente argentino Néstor Kirchner prometió al padre de Natalia, bajo un abrazo en Miramar el pasado 2 de enero, que haría “todo lo posible” por el avance de caso.
Con impunidad y sin ella, a Natalia le arrebataron la vida en la argentina ciudad de Miramar un fatídico cuatro de febrero, después de ser el objeto de los abusos sexuales de unos policías.
Hace unos días, el más reciente cuatro de este febrero, cuando debía ser objeto de las caricias de su padre, a Natalia Vázquez se le heló para siempre su sonrisa de 7 años de niñez al ver que se clavaba en su pecho el cuchillo que empuñaba la mano paterna. La sangre de Natalia se derramó con su vida en aquella estancia del callejón Poeta Viana en del pueblo del El Médano, al sur de la isla de Tenerife y a orillas del Atlántico. La bandera de Colombia cubría el féretro blanco que contenía sus restos mortales mientras atravesaba un pasillo de coronas de flores bajo los compases del himno colombiano y acompañado en las honras fúnebres por cientos de compungidos vecinos tinerfeños y colombianos de San Isidro y de Granadilla, con su alcalde y miembros de la Corporación Municipal. El presunto asesino de su propia hija, por venganza en una desavenencia conyugal, fue puesto a disposición de la Justicia para que responda ante las leyes españolas, pero nunca nadie podrá devolver a Natalia aquella vida que perdió a cuchilladas el pasado cuatro de febrero. No obstante, también dicen que no hubo la suficiente diligencia por parte de los servicios de emergencia, ni de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.
El Ayuntamiento de Granadilla convocó una manifestación el 14 de febrero, día de San Valentín, para protestar por eso que llaman violencia doméstica o de género, donde se recordó a Natalia. La concejal de Servicios Sociales, Ana Esther Flores Ventura, dijo: “¡Basta ya! Hay muertes suficientes como para que todos reflexionemos sobre nuestro papel en este drama”. Yo me reafirmo en ello.
Y me reafirmo porque, por ejemplo en Honduras, un país de cinco millones de habitantes donde mueren muchos niños y jóvenes asesinados impunemente, las presiones internacionales dieron lugar a la creación de la Unidad Especial para las Muertes de Niños formada por un grupo de cinco detectives de la Dirección General de Investigación Criminal, cuyos primeros quince casos son, precisamente, de asesinatos de niños por policías.
Al contrario que en España donde solo existe el Instituto de la Mujer, en el pequeño país centroamericano tienen el Instituto Hondureño de la Niñez y la Familia, organismo autónomo de personalidad jurídica propia, cuya principal misión es la protección integral de la niñez y la integración plena de la familia en el marco de la Convención sobre los derechos del Niño, la Constitución de la Republica, el Código de la Niñez y de la Adolescencia y el Código de la Familia.
En España, por tanto, el niño no tiene un organismo que le defienda como a la mujer sus institutos. Por eso no es de extrañar que aquella denuncia pública que hizo el año pasado en el mes de junio Begoña Barras de más de cien casos de abusos sexuales a menores que han quedado impunes en la provincia de Santa Cruz de Tenerife por archivo de las causas haya podido terminar en “agua de borrajas”. Y habrá quedado así, porque el pueblo de las islas ni se ocupó ni se preocupó, tal y como debe ser, como con la muerte de Natalia el cuatro de febrero, y tampoco se ocuparon los que tienen la obligación de hacerlo para que la impunidad no campe a sus anchas de isla en isla. Claro, que con la delincuencia que más preocupa a don Antonio López……..
Ahora don Javier Nart, el abogado de Hamed Abderrahman Hamed a quien el Gobierno español acaba de traer en un avión para él solito del infernal Guantánamo calificado por la ministra Ana Palacios de “limbo jurídico”, dice que demandará a EEUU, no por malos tratos en la “prisión”, sino por su “detención arbitraria” o “secuestro”, que en España constituye un delito que atenta también contra los Derechos Humanos, señalando que “no sé si mi cliente es culpable o inocente, lo que defiendo es su presunción de inocencia” y, sobre todo, “que sea llevado a juicio en el que esto se determine”. El Sr. Nart debería tener en cuenta que ahora en España también podrían existir esas “bolsas de impunidad de espacios de derecho, donde se puede hacer lo que sea desde el poder y no va a haber ninguna respuesta de la justicia, porque se impide”, a las que se refirió el Juez Garzón en la isla de La Gomera. Y es que dicen que el Gobierno de España es un aliado de privilegio de ese poderoso y gran país del norte de América.
Mi amigo Antonio se queda dándole vueltas a estas declaraciones de don Javier, porque un montón de policías una vez le violaron su casa en la ciudad de San Cristóbal de La Laguna, al norte de la isla de Tenerife. Le violaron su domicilio al margen del artículo 18.2 de la Constitución Española para practicar la detención ilegal o secuestro, bajo la falsa acusación de robo, de su hijo legalmente inimputable por su edad, al que incomunicaron en un limbo jurídico sin letrado y sin presencia paterna, para luego encima difamarle con sus mentiras en la prensa provincial y en las televisiones. Y es que mi amigo Antonio no logra entender como, a pesar de la petición expresa, durante años el Ministerio del Interior se niega reiteradamente a la apertura de unas Diligencias que se llevan a cabo hasta para cuando unos policías en acto de servicio se toman una copa en la santacrucera Avenida de Anaga, y el Ministerio Fiscal, archivo tras archivo en una bolsa de impunidad jurídica, dificulta que “sea llevado a juicio en el que esto se determine” en aplicación de sus competencias. ¿Acaso los archivos impunizantes no violan también los Derechos Humanos?¿Es posible que la Convención sobre los Derechos del Niño no ampare a los menores en estas islas donde, concretamente, el Instituto Canario de la Mujer constituye un apoyo para sus madres, tías y abuelas?.
Los policías españoles que, sin autorización alguna, allanaron la vivienda de mi amigo Antonio y maltrataron a su hijo “chorreándose” en las leyes de su país y de la humanidad, al contrario que los argentinos que abusaron de Natalia Mellmann, continúan por ahí impunes de paseantines en automóviles ajenos y cobrando cada mes del erario público.
Todo esto no es extraño en este Archipiélago del Atlántico cuando la delincuencia que más le preocupa al Sr. López, antaño Ilmo. Fiscal y hoy “protector” de policías como Delegado del Gobierno de España en la Comunidad Canaria, es la delincuencia de los menores. A otros en cambio, no sé a cuantos aunque a un par al menos, nos preocupa muchísimo más esa otra delincuencia de la que son víctimas los menores.
Claro, que con tantos “niños de la calle” en el Mundo, con muerte o sin ella, habrá padres que nunca debieron haberlo sido y policías que tampoco, pero también gobiernos cuyos presidentes, cuando se marchan con la “conciencia tranquila”, deberían llevarse consigo algún que otro delegado “protector”.
Amalahuigue 16/02/04
La Delincuencia del Papa
“El que reciba a un niño como este en mi nombre, a mi me recibe”. (Mateo, 18,5)
Este es el lema elegido este año por Juan Pablo II para los católicos durante el tiempo de Cuaresma. Para los católicos y para los demás que habitamos la Tierra, porque tampoco vamos a poner en duda la autoridad y la importancia en el Mundo de las advertencias del Papa.
La Santa Sede presta atención a los niños porque dice que son el “futuro de la humanidad”, afirmando que ésta “no puede cerrar los ojos ante un drama tan alarmante” (http://www.terra.com/actualidad/articulo/html/act170123.htm). Porque el Papa se ha preocupado por la delincuencia con los menores en el Mundo, pero no por la misma que parece preocupar al Delegado del Gobierno, don Antonio López Ojeda, de esos menores “delincuentes” de la provincia de Santa Cruz de Tenerife, analfabetos, desarraigados y sin escolarizar, que no pueden calibrar las consecuencias de sus actos, sino por la otra delincuencia de la que son víctimas los menores “heridos profundamente por la violencia de los adultos”, y que, respecto a esta provincia, ya se ha denunciado también aquí en Gomera21 (http://www.gomera21.com/noticia.php?n=1018&i=).
Y el Papa se refirió a diversos aspectos de esta violencia como “abusos sexuales, disgregación familiar o utilización de niños en guerras y en el tráfico de órganos” haciendo hincapié no solo en los dos millones y medio de niños enfermos del sida, sino también en los once millones de pequeños huérfanos por esta enfermedad y recalcando que tan solo en Kenia mueren de sida cuatrocientas personas cada día. Por todo ello, y dada la carestía de los retrovirales para combatir la mortal enfermedad que ha proporcionado a las industrias farmacéuticas multinacionales unos beneficios de 517 millones de dólares en el año 2002, el Vaticano parece no ha dudado en calificar de “genocida” la conducta de estas empresas del medicamento.
Amalahuigue 01/02/04
Este es el lema elegido este año por Juan Pablo II para los católicos durante el tiempo de Cuaresma. Para los católicos y para los demás que habitamos la Tierra, porque tampoco vamos a poner en duda la autoridad y la importancia en el Mundo de las advertencias del Papa.
La Santa Sede presta atención a los niños porque dice que son el “futuro de la humanidad”, afirmando que ésta “no puede cerrar los ojos ante un drama tan alarmante” (http://www.terra.com/actualidad/articulo/html/act170123.htm). Porque el Papa se ha preocupado por la delincuencia con los menores en el Mundo, pero no por la misma que parece preocupar al Delegado del Gobierno, don Antonio López Ojeda, de esos menores “delincuentes” de la provincia de Santa Cruz de Tenerife, analfabetos, desarraigados y sin escolarizar, que no pueden calibrar las consecuencias de sus actos, sino por la otra delincuencia de la que son víctimas los menores “heridos profundamente por la violencia de los adultos”, y que, respecto a esta provincia, ya se ha denunciado también aquí en Gomera21 (http://www.gomera21.com/noticia.php?n=1018&i=).
Y el Papa se refirió a diversos aspectos de esta violencia como “abusos sexuales, disgregación familiar o utilización de niños en guerras y en el tráfico de órganos” haciendo hincapié no solo en los dos millones y medio de niños enfermos del sida, sino también en los once millones de pequeños huérfanos por esta enfermedad y recalcando que tan solo en Kenia mueren de sida cuatrocientas personas cada día. Por todo ello, y dada la carestía de los retrovirales para combatir la mortal enfermedad que ha proporcionado a las industrias farmacéuticas multinacionales unos beneficios de 517 millones de dólares en el año 2002, el Vaticano parece no ha dudado en calificar de “genocida” la conducta de estas empresas del medicamento.
Amalahuigue 01/02/04
La Delincuencia del Sr. López
Y fue en la santacrucera calle Méndez Núñez, en la sede de la Subdelegación del Gobierno, donde se reunieron con los medios informativos, en desayuno de trabajo, su titular, doña Pilar Merino, el comisario del Cuerpo Nacional de Policía, don Ramón Gallego, y el comandante interino de la Guardia Civil, don Ricardo Arranz, para informar sobre las vicisitudes delictivas provinciales en Tenerife y sus demás “islas” adyacentes el pasado año, en relación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado bajo sus mandos.
La Sra. Merino, tras destacar la importancia de la seguridad y la prioridad para el Ministerio del Interior en cubrir las plazas largo tiempo vacantes, informo particularmente del mantenimiento del nivel de delincuencia en el área “metropolitana” Santa Cruz–Laguna y su disminución en la zona turística del sur tinerfeño, así como del aumento respecto a la delincuencia familiar.
Entre esos sorbos y bocados matinales previos a una campaña electoral -precedida por protestas publicas de déficit de seguridad, de medios y de efectivos policiales- los representantes provinciales del Ministerio del Interior con mando provincial han expuesto una cantidad abrumadora y minuciosa de cifras sobre la delincuencia que padecemos, tratando de invertir esa apreciación publica que ha llevado incluso a algún partido político a proponer la creación de una policía autonómica.
En ese convite se dijo, sorprendentemente, que en la provincia de Santa Cruz de Tenerife las infracciones, tanto los delitos como las faltas, habían disminuido sensiblemente durante el pasado año, igual aquellas donde había intervenido la Policía Nacional como en las que actuó la Guardia Civil. También se dijo que la eficacia o porcentaje de esclarecimiento en los dos cuerpos era superior a la eficacia media nacional. Así, en 2003 la eficacia en la provincia para la Policía fue de un 30,77 % frente a una media nacional de un 23,38 % y para la Guardia Civil de un 57,66 %, mucho mayor que su media nacional del 38,06 %. Es de destacar la diferencia abrumadora entre la eficacia provincial de la Guardia Civil (57,66%), casi el doble de la eficacia de la Policía Nacional (30,77%).
A última hora del acto alimenticio, se sumó a la reunión el delegado del Gobierno en la Comunidad Canaria, don Antonio López, para poner la “guinda” al evento con sus estadísticas “tremendas, descorazonadoras”, señalando a los culpables de su delincuencia más preocupante. El Sr. López manifestó, según contó el Diario de Avisos (http://www.diariodeavisos.com/2004-01-22/noticias/tenerife/P29058A.html), que la delincuencia que más le preocupa es la que llevan a cabo menores de edad que, por su situación social, no calibran las consecuencias de sus actos, ya que un gran porcentaje de ellos está sin escolarizar, o son analfabetos, o tienen problemas de desarraigo familiar. Don Antonio denuncia así ante los medios de comunicación como delincuencia más grave y preocupante en esta tierra la de los más débiles y desamparados de la sociedad, quizá rememorando otros tiempos en el Ministerio Fiscal con leyes de menores que pretenden defender a estos casi siempre como “delincuentes” y muy poco como víctimas. Puede que en esa preocupante delincuencia hayan influido algunas sentencias desarraigadoras en las que no haya primado en absoluto el interés de los menores frente a otros intereses de adultos, por muy legítimos que estos sean. Desgraciadamente, menores desarraigados puede que haya muchos, pero… ¿analfabetos y sin escolarizar? ¿No es entonces obligatoria la enseñanza para los menores en España? ¿Tendrán algún interés ciertas personas en la demonización de la infancia?
En cambio, ahora que el Tribunal Supremo acaba de condenar al Constitucional por negligencia profesional grave en un arbitrario “carpetazo” sin suficiente motivación, a mi me sigue preocupando que puedan quedar en la impunidad aquel centenar de abusos a menores con pruebas archivados en la provincia de Santa Cruz de Tenerife que a finales del mes de junio de 2003 denunció a los medios de comunicación Begoña Barras (http://www.gomera21.com/noticia.php?n=1018&i=) y que probablemente no fueron contabilizados en ese laborioso desayuno de la tinerfeña calle Méndez Núñez.
Amalahuigue 25/01/2004
La Sra. Merino, tras destacar la importancia de la seguridad y la prioridad para el Ministerio del Interior en cubrir las plazas largo tiempo vacantes, informo particularmente del mantenimiento del nivel de delincuencia en el área “metropolitana” Santa Cruz–Laguna y su disminución en la zona turística del sur tinerfeño, así como del aumento respecto a la delincuencia familiar.
Entre esos sorbos y bocados matinales previos a una campaña electoral -precedida por protestas publicas de déficit de seguridad, de medios y de efectivos policiales- los representantes provinciales del Ministerio del Interior con mando provincial han expuesto una cantidad abrumadora y minuciosa de cifras sobre la delincuencia que padecemos, tratando de invertir esa apreciación publica que ha llevado incluso a algún partido político a proponer la creación de una policía autonómica.
En ese convite se dijo, sorprendentemente, que en la provincia de Santa Cruz de Tenerife las infracciones, tanto los delitos como las faltas, habían disminuido sensiblemente durante el pasado año, igual aquellas donde había intervenido la Policía Nacional como en las que actuó la Guardia Civil. También se dijo que la eficacia o porcentaje de esclarecimiento en los dos cuerpos era superior a la eficacia media nacional. Así, en 2003 la eficacia en la provincia para la Policía fue de un 30,77 % frente a una media nacional de un 23,38 % y para la Guardia Civil de un 57,66 %, mucho mayor que su media nacional del 38,06 %. Es de destacar la diferencia abrumadora entre la eficacia provincial de la Guardia Civil (57,66%), casi el doble de la eficacia de la Policía Nacional (30,77%).
A última hora del acto alimenticio, se sumó a la reunión el delegado del Gobierno en la Comunidad Canaria, don Antonio López, para poner la “guinda” al evento con sus estadísticas “tremendas, descorazonadoras”, señalando a los culpables de su delincuencia más preocupante. El Sr. López manifestó, según contó el Diario de Avisos (http://www.diariodeavisos.com/2004-01-22/noticias/tenerife/P29058A.html), que la delincuencia que más le preocupa es la que llevan a cabo menores de edad que, por su situación social, no calibran las consecuencias de sus actos, ya que un gran porcentaje de ellos está sin escolarizar, o son analfabetos, o tienen problemas de desarraigo familiar. Don Antonio denuncia así ante los medios de comunicación como delincuencia más grave y preocupante en esta tierra la de los más débiles y desamparados de la sociedad, quizá rememorando otros tiempos en el Ministerio Fiscal con leyes de menores que pretenden defender a estos casi siempre como “delincuentes” y muy poco como víctimas. Puede que en esa preocupante delincuencia hayan influido algunas sentencias desarraigadoras en las que no haya primado en absoluto el interés de los menores frente a otros intereses de adultos, por muy legítimos que estos sean. Desgraciadamente, menores desarraigados puede que haya muchos, pero… ¿analfabetos y sin escolarizar? ¿No es entonces obligatoria la enseñanza para los menores en España? ¿Tendrán algún interés ciertas personas en la demonización de la infancia?
En cambio, ahora que el Tribunal Supremo acaba de condenar al Constitucional por negligencia profesional grave en un arbitrario “carpetazo” sin suficiente motivación, a mi me sigue preocupando que puedan quedar en la impunidad aquel centenar de abusos a menores con pruebas archivados en la provincia de Santa Cruz de Tenerife que a finales del mes de junio de 2003 denunció a los medios de comunicación Begoña Barras (http://www.gomera21.com/noticia.php?n=1018&i=) y que probablemente no fueron contabilizados en ese laborioso desayuno de la tinerfeña calle Méndez Núñez.
Amalahuigue 25/01/2004
Peceras
Ahora que entramos en campaña electoral, el CGPJ –que no es ningún partido político sino el órgano de gobierno del Poder Judicial que vela por la garantía de la independencia de los Jueces y Magistrados, compuesto por el Presidente del Tribunal Supremo y veinte vocales que eligen los partidos políticos en el Congreso de Diputados y en el Senado, por una “consensuada” mayoría de 3/5 que avala su independencia y autonomía- se preocupa también de facilitar el acceso del ciudadano a la Justicia, y así el Observatorio de Violencia Doméstica y de Género del Consejo General del Poder Judicial anuncia su propósito de realizar un profundo estudio para descubrir las causas por las que gran parte de las víctimas no utilizan los turnos de oficio especializados y con 24 horas diarias de disponibilidad en los 365 días del año.
Cuando en 1998 leí que, según una encuesta, el 88’6 % de los españoles desconfiábamos de la Justicia, me quedé tan perplejo que aún no he podido cerrar bien los ojos del asombro. Y es que a mi me parece que, con esa desconfianza, puede que sobren esas esforzadas “atenciones” a la ciudadanía cuando alguien con la conciencia tranquila para entrar en un juzgado ha de hacerlo con el culo encogido, el nudo en el cuello y el corazón en el puño. Pero, a estas alturas, el Consejo General del Poder Judicial proyecta estudiar los sistemas empleados por otros países de la UE para optimizar los cauces de las quejas ciudadanas y así “hacer un diagnostico certero de la situación de la Justicia” en España.
En estas islas atlánticas de la costa africana, pertenencias del Rey de Castilla ya antes de que Colón las pisara en La Gomera buscando a la Bobadilla para luego descubrir América, en presencia del presidente del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, don Fernando de Lorenzo, la vocal del Consejo General del Poder Judicial, doña María Ángeles García, se refirió a la deficiente atención judicial al ciudadano en Canarias, al carecer de las correspondientes oficinas que debe haber en cada sede judicial y que no pueden limitarse a simples buzones instalados en los juzgados.
Para subsanar las deficiencias judiciales de atención ciudadana del Sr. Rodríguez-Batllori, otro “mirlo blanco” que no es gomero, ni palmero como don Antonio Castro, la Sra. vocal del Consejo General del Poder Judicial pretende la utilización de un sistema baratito, con medidas “que permitan mejorar esa atención a un menor coste”. Se trata pues de una especie de “pecera” informativa ubicada en los vestíbulos de los juzgados canarios.
Sería estupendo que se aclararan las turbias aguas judiciales y que la transparencia de esas peceras pueda poner en evidencia también a los abusadores de tantos menores, escondidos en la turbiedad de archivos de impunidad en la provincia de Santa Cruz de Tenerife.
Amalahuigue 18/01/04
Cuando en 1998 leí que, según una encuesta, el 88’6 % de los españoles desconfiábamos de la Justicia, me quedé tan perplejo que aún no he podido cerrar bien los ojos del asombro. Y es que a mi me parece que, con esa desconfianza, puede que sobren esas esforzadas “atenciones” a la ciudadanía cuando alguien con la conciencia tranquila para entrar en un juzgado ha de hacerlo con el culo encogido, el nudo en el cuello y el corazón en el puño. Pero, a estas alturas, el Consejo General del Poder Judicial proyecta estudiar los sistemas empleados por otros países de la UE para optimizar los cauces de las quejas ciudadanas y así “hacer un diagnostico certero de la situación de la Justicia” en España.
En estas islas atlánticas de la costa africana, pertenencias del Rey de Castilla ya antes de que Colón las pisara en La Gomera buscando a la Bobadilla para luego descubrir América, en presencia del presidente del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, don Fernando de Lorenzo, la vocal del Consejo General del Poder Judicial, doña María Ángeles García, se refirió a la deficiente atención judicial al ciudadano en Canarias, al carecer de las correspondientes oficinas que debe haber en cada sede judicial y que no pueden limitarse a simples buzones instalados en los juzgados.
Para subsanar las deficiencias judiciales de atención ciudadana del Sr. Rodríguez-Batllori, otro “mirlo blanco” que no es gomero, ni palmero como don Antonio Castro, la Sra. vocal del Consejo General del Poder Judicial pretende la utilización de un sistema baratito, con medidas “que permitan mejorar esa atención a un menor coste”. Se trata pues de una especie de “pecera” informativa ubicada en los vestíbulos de los juzgados canarios.
Sería estupendo que se aclararan las turbias aguas judiciales y que la transparencia de esas peceras pueda poner en evidencia también a los abusadores de tantos menores, escondidos en la turbiedad de archivos de impunidad en la provincia de Santa Cruz de Tenerife.
Amalahuigue 18/01/04
Carta al Director de Gomera21
Sr. Director:
Según la prensa, dijo en Las Palmas de Gran Canaria el Ministro de Justicia del Gobierno de España que “la Ley es igual para todos”, al referirse al ingreso en prisión del Presidente del Cabildo de Lanzarote varios años después de la Sentencia, sin ejecución hasta ahora por la tardanza en la denegación de un indulto “complicado”. Bueno, sin que lo proclame el Sr. Michavila como si del descubrimiento de la pólvora se tratara, sabemos que las leyes ahí están para todos: aforados o no, hombres o mujeres, niños o viejos. No obstante, Sr. Director, después de que don Julián García Valverde dimitiera por aquello de San Sebastián de los Reyes para seguir cobrando su sueldo de nuestro dinero público en la Embajada Española en Inglaterra, ha llovido tanto, tanto y tanto, es este país que aún llaman España, que es muy extraño ese escasísimo número de cohechistas “inocentes” que, votados o no, han ido a la cárcel, como acaba de hacer otra vez don Dimas Martín en Lanzarote.
La existencia de una ley igualitaria que puede conllevar esa frase ministerial de que “la Ley es igual para todos” no debe confundirse en absoluto con la aplicación igualitaria de misma cuando “todos somos iguales para (ante) la Ley”, como indica el artículo 14 de la Constitución, que no coincide con lo que el Sr. Garzón dijo en La Gomera de “las bolsas de impunidad de espacios de derecho” donde este y la justicia “incluso resultan inexistentes”.
Otro ejemplo de que en la provincia de Santa Cruz de Tenerife esa igualdad ante la Ley pudiera ser una falacia del Estado social y democrático de Derecho, es lo publicado en la sección de Opinión de Gomera 21 el 22 de diciembre de 2003, bajo el título de En la Impunidad, sobre determinados abusos infantiles archivados ( http://www.gomera21.com/noticia.php?n=1018&i= ). Me refiero a este escrito con mi firma, Sr. Director, puesto que al día siguiente me comunicaba Vd. que no había recibido ninguna denuncia y que, además, creía que había implicaciones personales pero nada que no fuese cierto. Puede Vd. estar absolutamente seguro que cuando acudí voluntariamente a opinar en este periódico, con mis errores y equivocaciones humanas, no lo hice para contar mentiras sino todo lo contrario, libre de cualquier vinculación política y de poder, al igual que de insoslayables deudas de algún favor recibido. Las injusticias a la infancia siempre deberían implicar personalmente.
Aunque, en comportamientos abusivos de poder pueda tenerse en cuenta posibilidades de coacción y amedrentamiento, yo no creo que en verdad haya denuncia por lo escrito, Sr. Director. Y es que, en la comisión de supuestos delitos, no denuncian ni quienes desconocen los hechos, ni quienes presuntamente los encubren. ¿Quién va a denunciar entonces? ¿Algún juez? ¿El Comisario Provincial del Cuerpo Nacional de Policía o el Delegado del Gobierno, don Antonio López? ¿Algún que otro fiscal, incluido el Sr. Cardenal? ¿O tal vez algún ministro o el mismo Presidente, Sr. Aznar?.
Para las Instituciones de la sociedad adulta española, los derechos de infancia en Canarias no parecen tener la importancia de los bursátiles del Sr. Alierta, máxime si tenemos en cuenta que, en el ámbito de la justicia, ahora también “el Poder Judicial critica a las islas por desatender al ciudadano” (El Día, 16/01/04).
No, Sr. Director. No habrá denuncia alguna.
Gomera 21 Amalahuigue 17/01/2004
Según la prensa, dijo en Las Palmas de Gran Canaria el Ministro de Justicia del Gobierno de España que “la Ley es igual para todos”, al referirse al ingreso en prisión del Presidente del Cabildo de Lanzarote varios años después de la Sentencia, sin ejecución hasta ahora por la tardanza en la denegación de un indulto “complicado”. Bueno, sin que lo proclame el Sr. Michavila como si del descubrimiento de la pólvora se tratara, sabemos que las leyes ahí están para todos: aforados o no, hombres o mujeres, niños o viejos. No obstante, Sr. Director, después de que don Julián García Valverde dimitiera por aquello de San Sebastián de los Reyes para seguir cobrando su sueldo de nuestro dinero público en la Embajada Española en Inglaterra, ha llovido tanto, tanto y tanto, es este país que aún llaman España, que es muy extraño ese escasísimo número de cohechistas “inocentes” que, votados o no, han ido a la cárcel, como acaba de hacer otra vez don Dimas Martín en Lanzarote.
La existencia de una ley igualitaria que puede conllevar esa frase ministerial de que “la Ley es igual para todos” no debe confundirse en absoluto con la aplicación igualitaria de misma cuando “todos somos iguales para (ante) la Ley”, como indica el artículo 14 de la Constitución, que no coincide con lo que el Sr. Garzón dijo en La Gomera de “las bolsas de impunidad de espacios de derecho” donde este y la justicia “incluso resultan inexistentes”.
Otro ejemplo de que en la provincia de Santa Cruz de Tenerife esa igualdad ante la Ley pudiera ser una falacia del Estado social y democrático de Derecho, es lo publicado en la sección de Opinión de Gomera 21 el 22 de diciembre de 2003, bajo el título de En la Impunidad, sobre determinados abusos infantiles archivados ( http://www.gomera21.com/noticia.php?n=1018&i= ). Me refiero a este escrito con mi firma, Sr. Director, puesto que al día siguiente me comunicaba Vd. que no había recibido ninguna denuncia y que, además, creía que había implicaciones personales pero nada que no fuese cierto. Puede Vd. estar absolutamente seguro que cuando acudí voluntariamente a opinar en este periódico, con mis errores y equivocaciones humanas, no lo hice para contar mentiras sino todo lo contrario, libre de cualquier vinculación política y de poder, al igual que de insoslayables deudas de algún favor recibido. Las injusticias a la infancia siempre deberían implicar personalmente.
Aunque, en comportamientos abusivos de poder pueda tenerse en cuenta posibilidades de coacción y amedrentamiento, yo no creo que en verdad haya denuncia por lo escrito, Sr. Director. Y es que, en la comisión de supuestos delitos, no denuncian ni quienes desconocen los hechos, ni quienes presuntamente los encubren. ¿Quién va a denunciar entonces? ¿Algún juez? ¿El Comisario Provincial del Cuerpo Nacional de Policía o el Delegado del Gobierno, don Antonio López? ¿Algún que otro fiscal, incluido el Sr. Cardenal? ¿O tal vez algún ministro o el mismo Presidente, Sr. Aznar?.
Para las Instituciones de la sociedad adulta española, los derechos de infancia en Canarias no parecen tener la importancia de los bursátiles del Sr. Alierta, máxime si tenemos en cuenta que, en el ámbito de la justicia, ahora también “el Poder Judicial critica a las islas por desatender al ciudadano” (El Día, 16/01/04).
No, Sr. Director. No habrá denuncia alguna.
Gomera 21 Amalahuigue 17/01/2004
Cambalache

Siglo veinte, cambalache problemático y febril
el que no llora, no mama,y el que no afana es un gil.
Dale nomás, dale que va,que allá en el horno nos vamo a encontrar.
No pienses mas, echate a un lao,que a nadie importa si naciste honrao.
Que es lo mismo el que labura noche y día como un buey
que el que vive de los otros,
que el que mata o el que cura o esta fuera de la ley.
-.-.-.-.-.-.-.--.-.-.-.-.-.-
Así terminaba el pasado siglo Enrique Santos Discépolo el tango que estrenó el mismo año que moría en Medellín el cantante Carlos Gardel, quien, tras popularizar “Yira, Yira”, le pedía casi a gritos: “Enrique, hacéme tangos menos tristes”. Pero Discépolo le respondía en la pesimista Argentina de la “década infame” de los treinta, donde sus canciones eran como himnos populares contra la injusticia social de los “descamisados” de Evita, que “el tango es una guiñada, un sentimiento triste que se baila”. La vida de Enrique Santos Discépolo acabó pronto, tras la primera mitad del siglo veinte, pero su “Cambalache” continúa ahí para bailarlo tristemente, también ahora en la Argentina del hambre mortal de Tucumán, con dictaduras, democracias y corralitos. En Argentina y también en España sabemos ya de cambalaches, legales o no.
Parece ser que de allá, del sur de América, vino un Magistrado con un sueldo vitalicio por unos cortos servicios al indultador Presidente cuatrimesino Héctor Cámpora, para, ante la inviabilidad de un archivo a esas alturas del proceso, decirnos que el declarar en la Sala Segunda del Tribunal Supremo era un “estigma” para un Ex Presidente español que ha dejado vacío sin renuncia su sillón en el Congreso de Diputados.
El Ex Presidente, Don Felipe, es de suponer que cobra su sueldo por ese escaño asignado sin usar y sin que el dinero que paga el Estado Español (nosotros) sea empleado para el fin por el que es otorgado.
Ahora, sin que sepamos si han devuelto sus sueldos “de balde” durante muchos años a los estados argentino y español Vacigalúpo y Felipe González, el Cabildo de La Gomera, tras la huelga en el transporte terrestre de autobuses, acuerda que Servicio Regular Gomera, S L, devuelva 1’15 millones de euros por no estar suficientemente acreditado que fueron destinados a la finalidad para la que se otorgaron, tal y como debe ser. El Gerente de la empresa asegura que el Cabildo le debe no sé cuantos miles de euros en relación con el Contrato Programa, por la prestación de servicios, según http://www.gomera21.com/noticia.php?n=1017&i=, pero la Institución dice que no lo paga.
Cuando una vez leí, hace años, sobre la subvención de 200 millones de pesetas para la adquisición de seis guaguas, ya pensé en la posibilidad de los “cambalaches”. Y ahora parece que el Sr. Don Eugenio Chinea se ha hecho rico, muy rico con La Gomera y sus autobuses, como otro de gran estima a quien el mismo Cabildo acordó la imposición de una póstuma medalla. Quizá algún día “Ñito”, el acaudalado empresario del trasporte regular de viajeros en la isla, también reciba otra insignia, aunque, si el Vicepresidente de esa institución pública se pusiera a escarbar bajo las medallas… tal vez nos llevaríamos alguna sorpresa.
¡Cambalaches, cambalaches y más cambalaches!
Amalahuigue
Las Inocentadas
En alguna ocasión me dijeron que el Cabildo Insular de La Gomera pagaba las cuotas a la Seguridad Social de cierto colectivo de trabajadores autónomos automovilísticos, pero yo no creo que ello sea cierto, porque entonces... ¿qué pasa con los otros autónomos sin “enchufe”?
No sé si hubieron “regalos de reyes” para los funcionarios de la Institución Insular en su comida navideña, pero lo que sí parece ser cierto es que se pagan los libros a los jóvenes y los viajes y convites a los viejos. A otros se les subvencionan las papas de semilla y hasta las “pivas”, en consecución de una rentabilidad electoral. A los muertos les corresponde el entierro, controlando así hasta la última morada, no sea que, lamentablemente, pueda volver a “perderse” en algún Cementerio los restos de algún discriminado municipal.
En relación con la discriminación, yo conozco más de una vivienda “vistosa” que, a pesar de la solicitud expresa, no llegó a formar parte en el norte de la isla de ese Plan de Embellecimiento de Fachadas de 1’58 millones de euros –1.975 euros en mano de obra por casa, o sea, un “sospechoso” promedio de 328.612 pesetas, ¡que no está nada mal, si sobra algo!- y, como leí en http://www.gomera21.com/noticia.php?n=928&i=, por esos municipios norteños parece que hay algún que otro alcalde bravucón, discriminador y exiliador, que arrodilla a sus vecinos cual vil inquisidor sin corazón tierno para el arrepentimiento, según manifiesta un digno parlamentario de plurifamiliar sangre ubicua, orgulloso de su poderosa condición y conocedor del más alto pensamiento político socialista, dentro y fuera de la “Triple Alianza”. Ahí, con la solemne autoridad que da el perder el pelo en el sillón de los cargos públicos, intercambian entre ellos soeces insultos de vergüenza. ¡Espejos, por Dios! ¡Espejos para los “mirlos blancos”!
Ahora que hemos finalizado el año, es conveniente la relajación de los groseros insultos y del estrés. Para ello, en la inflexión vital de esa edad menopitopausica, podría ser positiva y muy interesante la “noticia” que publicó Gomera 21 el pasado 28 de Diciembre de esa partida presupuestaria de la Consejería de Servicios Sociales del Cabildo de La Gomera para suministrar gratuitamente la viagra a los gomeros con esas características, aumentando su calidad de vida con el relajamiento que la fornicación conlleva.
No obstante y bien pensado, yo creo que eso de la viagra gratuita no es cierto, que debe ser una inocentada del día señalado. Pienso que es mentira, y que lo es porque, si hubiera sido verdad, sería el mismo Presidente, el Sr. Casimiro, quien diera la noticia y la información detallada como casi siempre la Prensa le atribuye, al igual que hizo, por ejemplo, con las cotas de altitud, de pisos y de desmontes, de la injustificada Estación de Guaguas de Alajeró, datos técnicos estos de “enorme interés” para el público.
¿No parece, querido lector, como si todo fueran inocentadas? Claro, que con distintas “leches”......
Gomera21 Amalahuigue.
En la Impunidad

De Ciudad Juárez a Canarias.
“No es lo mismo”, reza una canción de Alejandro Sanz últimamente exitosa.
Y, efectivamente, no es lo mismo los miles de muertos del genocidio terrorista de las Torres Gemelas de Nueva York en los Estados Unidos de América que los millones de muertos del otro genocidio del sida sin medicinas en África.
Tampoco es lo mismo las muertes de cientos de niñas y mujeres violadas y torturadas en la mejicana Ciudad Juárez, en la frontera del país más rico y poderoso del Mundo, que los abusos sexuales a un centenar de menores en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, en un archipiélago que recibe impotente las avalanchas de las migraciones del hambre hacia Europa, por su proximidad al continente más pobre y miserable de la Tierra, y que el Delegado del Gobierno Español para la Inmigración, Sr. Robles, como si fuera el Rey de Marruecos, trata de “encajar” en la sociedad canaria.
Sobre todo ello, a mí me da la impresión de que sobrevuela la impunidad, sin importar que en este “orden mundial” paguen justos por pecadores en muchos de estos casos, por no decir que en todos.
Ahora que en otra parte, allá en Irak, dicen que han apresado a Sadam Husein, otro violador de los Derechos Humanos cuya captura ha costado nada más y nada menos que una guerra con muchas muertes de inocentes y destrucción por doquier, he leído que el Sr. Aznar ha dicho que “es una muy buena noticia para quienes deseamos un mundo en paz, un mundo libre de dictadores y un mundo lleno de democracias donde se respeten los Derechos Humanos”. Derechos individuales estos de la humanidad que deberían respetarse también –añado yo- en España, sin necesidad de guerra alguna.
Para no ser menos y salir en los periódicos, el Presidente del Gobierno Canario, Don Adán Martín, parece que se ha congratulado con la captura de Sadam –y también yo, como puede que tantos otros- pidiendo que se le juzgue rigurosamente. Y está muy bien que el Sr. Martín reclame ese juicio al dictador sin que se le esconda, al igual que a otros, en el desamparo judicial de Guantánamo, y ello después de haber “sintonizado” con el otro Presidente de igual apellido, don Dimas, que continúa amparado entre recursos y peticiones de indulto para aplazar, como los Albertos, la ejecución de su sentencia.
Pero también, desde el Gobierno Canario, don Adán Martín Menis debería preocuparse de la denuncia de que se hizo eco la prensa el 28 de junio de 2003 de la psicóloga Begoña Barras, Presidenta del Foro contra la Violencia que engloba a más de veinte organizaciones sociales y políticas, de ese centenar de abusos a menores en Santa Cruz de Tenerife, archivados a pesar de la existencia de pruebas.
Yo no sé, querido lector, de la certeza de la denuncia de doña Begoña, pero si soy testigo de cómo el Estado Español, carpetazo tras carpetazo durante largo tiempo y sin fundamento acreditado alguno, ha abusado con su poder de dos niños canarios de menos de doce años legalmente inimputables, que fueron humillados, afrentados, detenidos y acusados falsa y públicamente de haber “robado” una serie de objetos que los mismos policías que les detuvieron retiraron de la vivienda de su propio dueño, incomunicados en dependencias policiales para interrogarles de forma coactiva y amedrentadora en ausencia de sus padres y de letrado. Para dicha detención, nada más y nada menos que por cinco “eficaces” policías, no se dudó en violar, innecesariamente y al margen de las leyes, el domicilio infantil, pisando impunemente sobre el Código Penal, la Constitución Española, los Derechos Humanos y la Convención sobre los Derechos del Niño.
Y es que no es lo mismo, como pudo haber dicho el cantante, los abusos impunes a una centena que a un par de menores, todos ellos absolutamente inadmisibles, ni tampoco es lo mismo un menor de diecisiete años que un niño de diez o que otro de cinco e incluso no son iguales las violaciones de los Derechos Humanos que las faltas de respeto a los mismos por encubrimiento de sus vulneraciones.
¡Tomen nota los señores presidentes, que también cobran del erario público, cuando los derechos individuales de los menores en Canarias no disponen del mismo amparo que los de don Dimas o los de los Albertos, entre otros!
Gomera21 Amalahuigue 19/12/2003
Plastico
La noticia ha dado varias vueltas al Mundo. No sé cuantas, tal y como podría ser cuando, en cualquier violación de los Derechos Humanos, se lleva al responsable a rendir cuentas de sus culpas en legalidad. Hemos podido ver todos la fotografía de un barbudo, de enorme parecido con Sadam Husein. Dicen que 600 soldados lo “pillaron” en un zulo con solo dos colaboradores, menos que cualquier alcalde de las Islas. Parece ser, según dicen, que fue apresado sin un solo disparo. Pero en Irak tiros ha habido, y bombas, y destrucción ingente, y muchos muertos también.
¿Y si el barbudo fuera de “plástico”, como el pavo?. ¡Esperemos que no!.
Amalahuigue 15/12/2003
¿Y si el barbudo fuera de “plástico”, como el pavo?. ¡Esperemos que no!.
Amalahuigue 15/12/2003
10 de febrero de 2006
La Infancia en el Parlamento
Fueron sesenta niños y niñas. Fueron sesenta estudiantes de secundaria de todas y cada una de estas “islas de fortuna”. Cada niño en cada uno de los sesenta escaños del Salón de Plenos del Parlamento de Canarias se dispuso a hacer de aprendiz de político. ¡Buen oficio para enseñar!. Y parlamentaron y discursearon, en una pantomímica Sesión conmemorativa del Día Internacional de la Infancia, sobre el respeto a sus derechos establecidos por los mayores de todo el Mundo.
En las cuatro esquinas de aquella Sala de Señorías ampulosas resonaban las inocentes loas infantiles a la Convención sobre los Derechos del Niño proclamada por las Naciones Unidas otro 20 de noviembre, hace más de veinte años.
Mientras, fuera de cada escaño, los partitocráticos parlamentarios de todos los días escuchaban ensimismados, ufanos y autocomplacidos, los cantos infantiles de exaltación de esos derechos ratificados por España. Y permanecían también ausentes de aquella denuncia que cinco meses antes había hecho la psicóloga Begoña Barras en los medios de comunicación tinerfeños sobre más de un centenar de casos de abusos sexuales a menores de Santa Cruz de Tenerife en la impunidad por archivo de las causas, a pesar de la existencia de pruebas.
¡Hipócritas!.
Amalahuigue
En las cuatro esquinas de aquella Sala de Señorías ampulosas resonaban las inocentes loas infantiles a la Convención sobre los Derechos del Niño proclamada por las Naciones Unidas otro 20 de noviembre, hace más de veinte años.
Mientras, fuera de cada escaño, los partitocráticos parlamentarios de todos los días escuchaban ensimismados, ufanos y autocomplacidos, los cantos infantiles de exaltación de esos derechos ratificados por España. Y permanecían también ausentes de aquella denuncia que cinco meses antes había hecho la psicóloga Begoña Barras en los medios de comunicación tinerfeños sobre más de un centenar de casos de abusos sexuales a menores de Santa Cruz de Tenerife en la impunidad por archivo de las causas, a pesar de la existencia de pruebas.
¡Hipócritas!.
Amalahuigue
Las Marquesinas de Oro
No acostumbra oírse decir por estos lares que en alguna obra de algún organismo público haya sobrado dinero. Bien al contrario, casi siempre “falta” y, que se sepa, no precisamente por escasez de su presupuesto inicial que no solo acostumbra ser suculento sino que hasta se aumenta una, otra y más veces, para poder llevarla a término, y todo ello gracias a la varita mágica multiplicadora de los panes y peces públicos que hábilmente maneja el correspondiente político de turno con la ayuda de algún pobre constructor amigo. Son maravillas democráticas de los políticos demócratas, pasteleros de poder con los votos de quien sea y como sea. Porque democracia de votos, como en La Gomera y a pesar de las diferencias, también hay allá en Tucumán y en Ciudad Juárez, o acá, en la isla de Lanzarote o en otra cualquiera.
Dicen que, a pesar de las enormes listas de espera, es una pasada el Hospital del Doctor Negrín en Gran Canaria y no menos el Auditorio de Tenerife que costó más de tres veces lo que en principio dijo que valía su inventor, el Sr. Calatrava, que se inauguró sin una licencia definitiva de apertura del Sr. Zerolo y parece haberse terminado gracias a los movimientos de la mágica batuta que el Sr. Melchior recibió de su iniciador, el presidente Martín, “sintonizado” con el otro Martín, el multicondenado Dimas, que dicen que manda con sus votos en Lanzarote, incluso con los contratiempos de indultos de larga mecha. Porque hay gentes para quienes estas majestuosas sintonías musicales mágicas del pajarraco blanco con pico de mirlo acuático, que dijeron que valía menos de la tercera parte de lo que dicen que costó, son mucho más que demasiado y más de una, dos y tres pasadas en la rosca sinfónica de las prioridades de la isla del padre Teide, que ahora anuncia con páginas enteras de los periódicos las piedras primeras en un carril sin tren en la Autopista del Sur, detrás de lo cual sí que está don Antonio, el palmero de la poliada en el asiento y la pirindola sobre la bacinilla, que en el nuevo Gobierno Canario una vez más vuelve a repetir de lo mismo.
Ello no quiere decir que en las “menores” de estas Islas Afortunadas no se produzcan incluso mayores “pasotadas”. Ahí está, por ejemplo, el Matadero de La Gomera, cuya nave dijo la prensa en la última década del siglo pasado que había costado más de doscientos millones de las pesetas aquellas que aún traían algunas el busto de Franco, independientemente de las posteriores asignaciones para equipamientos y demás que no vamos a tener en cuenta y que han podido suponer otros cien milloncitos ( http://80.81.104.134/2003-09-22/islas/islas0.htm ).
Un excelente constructor, con título, conocimientos y larga experiencia, estimaba entonces en unos treinta millones el coste real de los aproximados 1000 metros cuadrados construidos. Doscientos millones es más que el doble del triple de esta cantidad y parece más lógico y razonable pensar que el coste de un metro cuadrado de nave estuviera entonces más próximo a las treinta mil pesetas que a las doscientas mil que se deducen de lo que dijo la prensa, cercano más bien al precio de venta actual de la vivienda, que es lo que se dice que más se ha “inflado” en este país, si tenemos en cuenta que 1.008,11 euros (167.735 Ptas.) es el precio máximo de venta del metro cuadrado de vivienda de protección oficial tasado por el Gobierno de España para el año 2003 (http://www.portal-local.com/tuca_not_not.asp?parametro=110 ).
Ahora con los euros muchos estamos despistados de los valores de las cosas y, aunque sabemos que la nueva moneda vale mucho más que la antigua, cuando nos enfrentamos a una cantidad superior a lo cotidiano tendemos a la imprecisión del soslayo para evitar complicados cálculos. Algo así me pasó cuando hace varios días leí en la prensa que Casimiro informa, destaca, recuerda y confiesa, que se han adjudicado tres marquesinas por la Corporación del Cabildo Insular de La Gomera con una inversión de 54.860 euros. En una segunda lectura me percaté que aquello era más de nueve millones de pesetas y me pareció excesivo para dichas construcciones, por muy “nobles” que sean los materiales de piedra, tosca, teja y madera de La Gomera o de donde sea, y me acordé de aquel Matadero que también me pareció entonces tan costoso.
En efecto, una marquesina en forma de porche, se construye con dos paredes y un tejado sobre una superficie aproximada de unos ocho metros cuadrados, por lo que el metro cuadrado de cada marquesina de Alajeró, con un presupuesto de 15.000 € (2.500.000 Ptas.) es de 1.875 € (312.000 Ptas.). La marquesina de San Sebastián, en El Molinito, tiene un presupuesto mucho mayor, con un incremento de 10.000 € (1.664.000 Ptas.), o sea que esta marquesina de marras va a costar (como mínimo, que luego pueden venir posibles multiplicaciones), según dicen, 24.810 € (4.128.036 Ptas.), a 3.101 € (516.000 Ptas.) el metro cuadrado. En definitiva....¿más de cuatro millones de pesetas cuesta una marquesina de unos ocho metros cuadrados?. ¿El costo de la construcción de un metro cuadrado de marquesina será más del triple del precio de venta de la vivienda de protección oficial?. ¡Ni que fuera de oro!.
Amalahuigue
Dicen que, a pesar de las enormes listas de espera, es una pasada el Hospital del Doctor Negrín en Gran Canaria y no menos el Auditorio de Tenerife que costó más de tres veces lo que en principio dijo que valía su inventor, el Sr. Calatrava, que se inauguró sin una licencia definitiva de apertura del Sr. Zerolo y parece haberse terminado gracias a los movimientos de la mágica batuta que el Sr. Melchior recibió de su iniciador, el presidente Martín, “sintonizado” con el otro Martín, el multicondenado Dimas, que dicen que manda con sus votos en Lanzarote, incluso con los contratiempos de indultos de larga mecha. Porque hay gentes para quienes estas majestuosas sintonías musicales mágicas del pajarraco blanco con pico de mirlo acuático, que dijeron que valía menos de la tercera parte de lo que dicen que costó, son mucho más que demasiado y más de una, dos y tres pasadas en la rosca sinfónica de las prioridades de la isla del padre Teide, que ahora anuncia con páginas enteras de los periódicos las piedras primeras en un carril sin tren en la Autopista del Sur, detrás de lo cual sí que está don Antonio, el palmero de la poliada en el asiento y la pirindola sobre la bacinilla, que en el nuevo Gobierno Canario una vez más vuelve a repetir de lo mismo.
Ello no quiere decir que en las “menores” de estas Islas Afortunadas no se produzcan incluso mayores “pasotadas”. Ahí está, por ejemplo, el Matadero de La Gomera, cuya nave dijo la prensa en la última década del siglo pasado que había costado más de doscientos millones de las pesetas aquellas que aún traían algunas el busto de Franco, independientemente de las posteriores asignaciones para equipamientos y demás que no vamos a tener en cuenta y que han podido suponer otros cien milloncitos ( http://80.81.104.134/2003-09-22/islas/islas0.htm ).
Un excelente constructor, con título, conocimientos y larga experiencia, estimaba entonces en unos treinta millones el coste real de los aproximados 1000 metros cuadrados construidos. Doscientos millones es más que el doble del triple de esta cantidad y parece más lógico y razonable pensar que el coste de un metro cuadrado de nave estuviera entonces más próximo a las treinta mil pesetas que a las doscientas mil que se deducen de lo que dijo la prensa, cercano más bien al precio de venta actual de la vivienda, que es lo que se dice que más se ha “inflado” en este país, si tenemos en cuenta que 1.008,11 euros (167.735 Ptas.) es el precio máximo de venta del metro cuadrado de vivienda de protección oficial tasado por el Gobierno de España para el año 2003 (http://www.portal-local.com/tuca_not_not.asp?parametro=110 ).
Ahora con los euros muchos estamos despistados de los valores de las cosas y, aunque sabemos que la nueva moneda vale mucho más que la antigua, cuando nos enfrentamos a una cantidad superior a lo cotidiano tendemos a la imprecisión del soslayo para evitar complicados cálculos. Algo así me pasó cuando hace varios días leí en la prensa que Casimiro informa, destaca, recuerda y confiesa, que se han adjudicado tres marquesinas por la Corporación del Cabildo Insular de La Gomera con una inversión de 54.860 euros. En una segunda lectura me percaté que aquello era más de nueve millones de pesetas y me pareció excesivo para dichas construcciones, por muy “nobles” que sean los materiales de piedra, tosca, teja y madera de La Gomera o de donde sea, y me acordé de aquel Matadero que también me pareció entonces tan costoso.
En efecto, una marquesina en forma de porche, se construye con dos paredes y un tejado sobre una superficie aproximada de unos ocho metros cuadrados, por lo que el metro cuadrado de cada marquesina de Alajeró, con un presupuesto de 15.000 € (2.500.000 Ptas.) es de 1.875 € (312.000 Ptas.). La marquesina de San Sebastián, en El Molinito, tiene un presupuesto mucho mayor, con un incremento de 10.000 € (1.664.000 Ptas.), o sea que esta marquesina de marras va a costar (como mínimo, que luego pueden venir posibles multiplicaciones), según dicen, 24.810 € (4.128.036 Ptas.), a 3.101 € (516.000 Ptas.) el metro cuadrado. En definitiva....¿más de cuatro millones de pesetas cuesta una marquesina de unos ocho metros cuadrados?. ¿El costo de la construcción de un metro cuadrado de marquesina será más del triple del precio de venta de la vivienda de protección oficial?. ¡Ni que fuera de oro!.
Amalahuigue
Los Santos Difuntos
“Día dos de noviembre. Conmemoración de los Santos Difuntos.
Voltaire era más impío que cualquier habitante de la tierra.
Enfermó repetidas veces y llamó al confesor.
Sanó y volvió a las mismas impiedades.
¡Tu morirás!
Ese cadáver que tienes delante te lo dice.
Golpéale en la frente y pregúntale, como hacía Job.......”
Mario Lhermet Vallier
El cura Mario comenzaba así uno de sus discursos para recordarnos nuestro irremediable fin, tan repetido megafónicamente que algunos pueden recordarlo de memoria en su integridad. Don Mario también murió, ignoro como, aunque supongo que pobre, muy pobre y sin nada, porque nunca nada quiso para sí mismo. Hoy puede ser un buen día para recordar a este hombre benefactor, cuando comienza el mes de noviembre bajo una pertinaz lluvia que cae en sosiego fuera de mi ventana, a la que me he asomado para humedecer mis recuerdos infantiles de aquel hombre delgado, calvo y de orejas voladoras, dentro de su negra y raída sotana.
Era un francés que llegó como sacerdote a La Gomera un día que no recuerdo. Sus restos “descansan” bajo esta lluvia que está cayendo sobre el Cementerio de Hermigua lleno de gente, de vivos y de muertos.
Aquel sacerdote era introvertido, nada lisonjero, digno, coherente, sincero, inteligente, emprendedor y absolutamente desprendido. Dicen que con anterioridad había pertenecido a los Hermanos de las Escuelas Cristianas, una congregación religiosa dedicada a la educación y fundada por San Juan Bautista de la Salle, otro francés como Voltaire.
Su sallesianismo, probablemente, le llevó a emprender en sus inicios el establecimiento de una academia de enseñanza en la misma casa parroquial, que llegó a ser posteriormente la más importante de la isla en un flamante edificio de nueva construcción y con capacidad para repartir cultura y educación a cientos y cientos de personas de varios pueblos de la isla. “Cristo Rey”, fue el nombre que le puso a su ingente proyecto.
Pero, hace ya muchos años, las normas del Ministerio de Educación y las conveniencias capitalinas hicieron que la Academia de don Mario dejara de ser operativa porque se llevaron los alumnos por ley, lo cual le llevó a “vender” el edificio al Ayuntamiento de Hermigua, casi o más bien un regalo, porque el cura solo quería esas perras para construir una pista a Los Aceviños, un caserío de difícil comunicación, donde habitaban entonces buenas gentes, pobres y sacrificadas, con quienes el sacerdote tenía especial sensibilidad. Y hasta allá arriba en aquellos ancones subió el cura con sus años uno a uno para indicarle a Enrique Amaya por donde tenía que meter las palas, según el trazado que él mismo ya había estudiado muy bien por aquella montaña.
El dinero de la “venta” de la Academia fue insuficiente para terminar la anhelada pista. Murió don Mario y nadie, ninguna institución pública y tampoco el Ayuntamiento, volvió a interesarse lo más mínimo por finalizar aquello en que había quedado el ahogado proyecto educativo del religioso francés, posiblemente el más grande y meritorio que nunca hubo en la isla. Ya dejaron de ser matorral los árboles que crecieron en el mismo sitio por donde pasaron aquellas palas mecánicas que pretendieron dar cumplimiento a una de las últimas voluntades del “santo” difunto.
Tampoco durante todos esos años transcurridos, el Ayuntamiento de Hermigua ha dado prácticamente ninguna utilidad al edificio que albergó la Academia Cristo Rey, a pesar de las sucesivas “inyecciones” dinerarias para sus diversas, dicen, remodelaciones y restauraciones tendentes a que llegara a terminar como una Residencia de Vejez que nunca acaba de llegar a puerto.
Y allí, en aquel mojado Cementerio, reposan tristes los restos de Mario Lhermet Vallier, junto a los de otros que desgraciadamente tampoco han visto cumplirse sus últimas voluntades, pero sí a unos “mirlos blancos” comiendo gusanos por los alrededores entre brinco y brinco. Les puedo asegurar, queridos lectores, que hay vivos aún a quienes les sangran las heridas con los picotazos.
Amalahuigue
Voltaire era más impío que cualquier habitante de la tierra.
Enfermó repetidas veces y llamó al confesor.
Sanó y volvió a las mismas impiedades.
¡Tu morirás!
Ese cadáver que tienes delante te lo dice.
Golpéale en la frente y pregúntale, como hacía Job.......”
Mario Lhermet Vallier
El cura Mario comenzaba así uno de sus discursos para recordarnos nuestro irremediable fin, tan repetido megafónicamente que algunos pueden recordarlo de memoria en su integridad. Don Mario también murió, ignoro como, aunque supongo que pobre, muy pobre y sin nada, porque nunca nada quiso para sí mismo. Hoy puede ser un buen día para recordar a este hombre benefactor, cuando comienza el mes de noviembre bajo una pertinaz lluvia que cae en sosiego fuera de mi ventana, a la que me he asomado para humedecer mis recuerdos infantiles de aquel hombre delgado, calvo y de orejas voladoras, dentro de su negra y raída sotana.
Era un francés que llegó como sacerdote a La Gomera un día que no recuerdo. Sus restos “descansan” bajo esta lluvia que está cayendo sobre el Cementerio de Hermigua lleno de gente, de vivos y de muertos.
Aquel sacerdote era introvertido, nada lisonjero, digno, coherente, sincero, inteligente, emprendedor y absolutamente desprendido. Dicen que con anterioridad había pertenecido a los Hermanos de las Escuelas Cristianas, una congregación religiosa dedicada a la educación y fundada por San Juan Bautista de la Salle, otro francés como Voltaire.
Su sallesianismo, probablemente, le llevó a emprender en sus inicios el establecimiento de una academia de enseñanza en la misma casa parroquial, que llegó a ser posteriormente la más importante de la isla en un flamante edificio de nueva construcción y con capacidad para repartir cultura y educación a cientos y cientos de personas de varios pueblos de la isla. “Cristo Rey”, fue el nombre que le puso a su ingente proyecto.
Pero, hace ya muchos años, las normas del Ministerio de Educación y las conveniencias capitalinas hicieron que la Academia de don Mario dejara de ser operativa porque se llevaron los alumnos por ley, lo cual le llevó a “vender” el edificio al Ayuntamiento de Hermigua, casi o más bien un regalo, porque el cura solo quería esas perras para construir una pista a Los Aceviños, un caserío de difícil comunicación, donde habitaban entonces buenas gentes, pobres y sacrificadas, con quienes el sacerdote tenía especial sensibilidad. Y hasta allá arriba en aquellos ancones subió el cura con sus años uno a uno para indicarle a Enrique Amaya por donde tenía que meter las palas, según el trazado que él mismo ya había estudiado muy bien por aquella montaña.
El dinero de la “venta” de la Academia fue insuficiente para terminar la anhelada pista. Murió don Mario y nadie, ninguna institución pública y tampoco el Ayuntamiento, volvió a interesarse lo más mínimo por finalizar aquello en que había quedado el ahogado proyecto educativo del religioso francés, posiblemente el más grande y meritorio que nunca hubo en la isla. Ya dejaron de ser matorral los árboles que crecieron en el mismo sitio por donde pasaron aquellas palas mecánicas que pretendieron dar cumplimiento a una de las últimas voluntades del “santo” difunto.
Tampoco durante todos esos años transcurridos, el Ayuntamiento de Hermigua ha dado prácticamente ninguna utilidad al edificio que albergó la Academia Cristo Rey, a pesar de las sucesivas “inyecciones” dinerarias para sus diversas, dicen, remodelaciones y restauraciones tendentes a que llegara a terminar como una Residencia de Vejez que nunca acaba de llegar a puerto.
Y allí, en aquel mojado Cementerio, reposan tristes los restos de Mario Lhermet Vallier, junto a los de otros que desgraciadamente tampoco han visto cumplirse sus últimas voluntades, pero sí a unos “mirlos blancos” comiendo gusanos por los alrededores entre brinco y brinco. Les puedo asegurar, queridos lectores, que hay vivos aún a quienes les sangran las heridas con los picotazos.
Amalahuigue
Los Encubrimientos
Robert Graham, un inglés nacido en Manchester hace 39 años, ingresó ya el 23/09/2003 en la prisión de Ahaurín de la Torre, como presunto encubridor del crimen de Mijas y por orden de la jueza instructora del mismo. Es de suponer que fue a la cárcel, no por dar muerte a Rocío Wanninkhof, sino por callar cuestiones relativas a este delito, teniendo conocimiento de la presunta autoría, dicen que confesa, de su amigo y compatriota, Tony Alexander King, a quien la prensa inglesa reconoce como “el estrangulador de Holloway”.
No pretendo generalizar este caso que ya ha dado lugar a acusaciones de mal funcionamiento de la Justicia en el Congreso por parte del Sr. Caldera y el ministro del ramo. En 1998, cuando la policía española tuvo conocimiento de la peligrosidad del presidiario estrangulador inglés, leí que menos del 15% de los españoles confiaban en la Justicia, lo cual, creo, para el Estado de Derecho es algo muy grave. Ya el Juez Garzón advertía este verano en La Gomera que “la justicia y el derecho han pasado a un sexto plano, incluso resultan inexistentes”.
Claro que este es un caso ejemplar, en el cual el presunto encubrimiento de Robert Graham ha dado lugar, por una parte, a que se condenara sin pruebas y por una serie de indicios a una persona que presuntamente dicen que es inocente, mientras el presunto culpable confeso ha seguido impunemente por ahí durante varios años violando y matando.
Todo ello me hace pensar en lo que ya he expuesto en otra ocasión en Gomera21 de los más de cien casos de abusos sexuales a menores en Santa Cruz de Tenerife denunciados en rueda de prensa por la Presidenta del Foro contra la Violencia, y archivados a pesar de existir pruebas , según la psicóloga, de que se han producido dichos abusos.
¿No constituyen entonces dichos archivos, encubrimientos delictivos?.
¿Es posible que los abusadores sigan por ahí campando a sus anchas?.
¿Y los encubridores................?.
¿Será cierto que la Justicia no funciona como debería?.
¿Es posible que algunas cosas cambien y los Albertos, además de pasearse en el yate de Matutes lo hagan también en los patios carcelarios?.
Gomera21 Amalahuigue
No pretendo generalizar este caso que ya ha dado lugar a acusaciones de mal funcionamiento de la Justicia en el Congreso por parte del Sr. Caldera y el ministro del ramo. En 1998, cuando la policía española tuvo conocimiento de la peligrosidad del presidiario estrangulador inglés, leí que menos del 15% de los españoles confiaban en la Justicia, lo cual, creo, para el Estado de Derecho es algo muy grave. Ya el Juez Garzón advertía este verano en La Gomera que “la justicia y el derecho han pasado a un sexto plano, incluso resultan inexistentes”.
Claro que este es un caso ejemplar, en el cual el presunto encubrimiento de Robert Graham ha dado lugar, por una parte, a que se condenara sin pruebas y por una serie de indicios a una persona que presuntamente dicen que es inocente, mientras el presunto culpable confeso ha seguido impunemente por ahí durante varios años violando y matando.
Todo ello me hace pensar en lo que ya he expuesto en otra ocasión en Gomera21 de los más de cien casos de abusos sexuales a menores en Santa Cruz de Tenerife denunciados en rueda de prensa por la Presidenta del Foro contra la Violencia, y archivados a pesar de existir pruebas , según la psicóloga, de que se han producido dichos abusos.
¿No constituyen entonces dichos archivos, encubrimientos delictivos?.
¿Es posible que los abusadores sigan por ahí campando a sus anchas?.
¿Y los encubridores................?.
¿Será cierto que la Justicia no funciona como debería?.
¿Es posible que algunas cosas cambien y los Albertos, además de pasearse en el yate de Matutes lo hagan también en los patios carcelarios?.
Gomera21 Amalahuigue
La Bacinilla
LA BACINILLA
Ese recipiente que acostumbra usarse como artilugio para las micciones desde el propio lecho nocturno entre dorados sueños y pesadillas, también parece ser de utilidad en las meadas políticas seudo democráticas.
En efecto, a principios de este verano, el Sr. Presidente del Cabildo Insular de La Gomera, una isla canaria a medio camino entre Toledo y Malabo, dijo que el Sr. Alcalde de su capital “llevaba mucho tiempo meando fuera de la bacinilla”. La verdad es que yo casi miro sin ver y veo sin casi mirar esa aparente amenaza por apartarse de los deseos del “jefe”, a quien debería ser absolutamente independiente de cualesquier otro organismo que no sea su propio Consistorio, solo sujeto al cumplimiento de la legalidad que le ataña como ciudadano y como alcalde del municipio, elegido por los votos de los listos y de los tontos, de los que saben y de los que ignoran, de los convencidos y de los que dudaban, de los engañados y de los que no, de los votos en conciencia y de los “comprados”, de los favorables y de los contrarios, de los de acá y de los de allá, de vivos y muertos, de hombres y mujeres, de dignos y adulones, que de todo eso ha existido por esos mundos de Dios.
Y no crean que es fácil ser “jefe”: muchas veces hay que “colocar” a costa del erario público a familiares, amigos y allegados, para arroparse con el poder en confianza e incluso hacer frecuentemente de decapitador. El “jefe” precisa su bacinilla para que todo el mundo deposite el excremento urinario dentro de ella, sin que se escape, a ser posible, ni una sola gota fuera.
Por eso el Secretario General de la Coalición Canaria, esa agrupación de partidos que cogobierna por mayoría de votos en el Archipiélago, dijo al elegido Presidente del Partido Nacionalista de Lanzarote: que si no dimitía le echaba. Parece ser que este Sr. orina fuera de la bacinilla pidiendo a la Coalición el cumplimiento de los burlados acuerdos preelectorales. Y el Sr. Paulino Rivero está dispuesto a poner a comer hierba al Sr. José Carlos Becerra a pesar de su valía, ya que fue miembro del Gobierno Canario. Y es que la bacinilla está para mear dentro, independientemente de los acuerdos desacordados, como hace el otro Sr. Castro, el Cordobés, don Antonio el palmero, años y años “pegado” al sillón gubernamental y con la bacinilla debajo de su pirindola.
Este año hemos contemplado otras bacinillas, como allá por Marbella la del Sr. que exhibía su hombría con besos a la tonadillera sobre flamante coche de caballos y que fue desbancado de su alcaldía por los concejales que apuntaron fuera de su bacinilla para mear dentro de la del valedor del camarero y fundador de su propio partido: el GIL.
¿Y que les parece lo de las bacinillas de la Asamblea Madrileña?. Ahí hemos contemplado meadas por doquier, de los unos y de los otros, dentro, fuera y en todas direcciones. Algunos incluso mearon hacia arriba, terminando empapados por la líquida excreción. ¡Hasta doña Cristina Alberdi no apunta bien con el chorro!.
Ahora volverán a elegir... a los mismos, por aquello de la “confección” de las listas. Me pregunto por qué siempre son estos alardeadores de su condición de “demócratas” los que tienen las bacinillas y se aferran a ellas. En fin, son cosas de la suspicaz democracia española, una partitocracia de “democráticos” partidos.
No obstante, también ocurren excepciones casi únicas de abandono de bacinillas de poder público, como ocurrió con el recién fallecido centenario D. Ramón Serrano Suñer. También el Presidente del Gobierno del Estado Español, D. José María Aznar López, acaba de reiterar el firme propósito de cumplir con sus compromisos, mostrando su intención de abandonar la bacinilla que también posee, lo que evidentemente le diferencia de los cantamañanas políticos que no cumplen con lo que dicen, prometen o acuerdan. Una renuncia prácticamente insólita en la España democrática.
Y el presidente señaló con el dedo, entre varios, a su delfín, al que llamó “líder” que, en medio de toda clase de lisonjas y parabienes, propuso para sucederle.
El nombre del elegido, D. Mariano Rajoy, se expandió como una nube por la piel de toro, impidiendo ver otra cosa. Una nube oscura como el “chapapote” del batiscafeado Prestige, que aún sigue en el fondo de los mares contemplando el “peloteo” entre engañantes y engañados y derramando sus aún líquidos excrementos contaminantes sin bacinillas que los recojan.
La Junta Directiva Nacional del Partido Popular ha ratificado como su candidato a la Presidencia del Gobierno de España al Sr. Rajoy por práctica unanimidad, con el voto en blanco, probablemente, del propio candidato que no precisaba votarse a si mismo. Por tanto, con la excepción señalada, todos y cada uno de los más de medio millar de miembros de la Junta Directiva del PP votaron según los deseos del Sr. Aznar sin que absolutamente ninguno de ellos, con lágrimas o sin ellas, sintiera la más mínima debilidad o simpatía por cualesquiera de los otros barajados y sus gestiones que les permitieran echar unas gotas fuera de la bacinilla.
Y es que las bacinillas de las democracias partidarias siempre están para mear dentro. Entonces yo me pregunto: ¿Y si el propuesto para candidato no fuera legalmente intachable?.
Gomera21 Amalahuigue
Ese recipiente que acostumbra usarse como artilugio para las micciones desde el propio lecho nocturno entre dorados sueños y pesadillas, también parece ser de utilidad en las meadas políticas seudo democráticas.
En efecto, a principios de este verano, el Sr. Presidente del Cabildo Insular de La Gomera, una isla canaria a medio camino entre Toledo y Malabo, dijo que el Sr. Alcalde de su capital “llevaba mucho tiempo meando fuera de la bacinilla”. La verdad es que yo casi miro sin ver y veo sin casi mirar esa aparente amenaza por apartarse de los deseos del “jefe”, a quien debería ser absolutamente independiente de cualesquier otro organismo que no sea su propio Consistorio, solo sujeto al cumplimiento de la legalidad que le ataña como ciudadano y como alcalde del municipio, elegido por los votos de los listos y de los tontos, de los que saben y de los que ignoran, de los convencidos y de los que dudaban, de los engañados y de los que no, de los votos en conciencia y de los “comprados”, de los favorables y de los contrarios, de los de acá y de los de allá, de vivos y muertos, de hombres y mujeres, de dignos y adulones, que de todo eso ha existido por esos mundos de Dios.
Y no crean que es fácil ser “jefe”: muchas veces hay que “colocar” a costa del erario público a familiares, amigos y allegados, para arroparse con el poder en confianza e incluso hacer frecuentemente de decapitador. El “jefe” precisa su bacinilla para que todo el mundo deposite el excremento urinario dentro de ella, sin que se escape, a ser posible, ni una sola gota fuera.
Por eso el Secretario General de la Coalición Canaria, esa agrupación de partidos que cogobierna por mayoría de votos en el Archipiélago, dijo al elegido Presidente del Partido Nacionalista de Lanzarote: que si no dimitía le echaba. Parece ser que este Sr. orina fuera de la bacinilla pidiendo a la Coalición el cumplimiento de los burlados acuerdos preelectorales. Y el Sr. Paulino Rivero está dispuesto a poner a comer hierba al Sr. José Carlos Becerra a pesar de su valía, ya que fue miembro del Gobierno Canario. Y es que la bacinilla está para mear dentro, independientemente de los acuerdos desacordados, como hace el otro Sr. Castro, el Cordobés, don Antonio el palmero, años y años “pegado” al sillón gubernamental y con la bacinilla debajo de su pirindola.
Este año hemos contemplado otras bacinillas, como allá por Marbella la del Sr. que exhibía su hombría con besos a la tonadillera sobre flamante coche de caballos y que fue desbancado de su alcaldía por los concejales que apuntaron fuera de su bacinilla para mear dentro de la del valedor del camarero y fundador de su propio partido: el GIL.
¿Y que les parece lo de las bacinillas de la Asamblea Madrileña?. Ahí hemos contemplado meadas por doquier, de los unos y de los otros, dentro, fuera y en todas direcciones. Algunos incluso mearon hacia arriba, terminando empapados por la líquida excreción. ¡Hasta doña Cristina Alberdi no apunta bien con el chorro!.
Ahora volverán a elegir... a los mismos, por aquello de la “confección” de las listas. Me pregunto por qué siempre son estos alardeadores de su condición de “demócratas” los que tienen las bacinillas y se aferran a ellas. En fin, son cosas de la suspicaz democracia española, una partitocracia de “democráticos” partidos.
No obstante, también ocurren excepciones casi únicas de abandono de bacinillas de poder público, como ocurrió con el recién fallecido centenario D. Ramón Serrano Suñer. También el Presidente del Gobierno del Estado Español, D. José María Aznar López, acaba de reiterar el firme propósito de cumplir con sus compromisos, mostrando su intención de abandonar la bacinilla que también posee, lo que evidentemente le diferencia de los cantamañanas políticos que no cumplen con lo que dicen, prometen o acuerdan. Una renuncia prácticamente insólita en la España democrática.
Y el presidente señaló con el dedo, entre varios, a su delfín, al que llamó “líder” que, en medio de toda clase de lisonjas y parabienes, propuso para sucederle.
El nombre del elegido, D. Mariano Rajoy, se expandió como una nube por la piel de toro, impidiendo ver otra cosa. Una nube oscura como el “chapapote” del batiscafeado Prestige, que aún sigue en el fondo de los mares contemplando el “peloteo” entre engañantes y engañados y derramando sus aún líquidos excrementos contaminantes sin bacinillas que los recojan.
La Junta Directiva Nacional del Partido Popular ha ratificado como su candidato a la Presidencia del Gobierno de España al Sr. Rajoy por práctica unanimidad, con el voto en blanco, probablemente, del propio candidato que no precisaba votarse a si mismo. Por tanto, con la excepción señalada, todos y cada uno de los más de medio millar de miembros de la Junta Directiva del PP votaron según los deseos del Sr. Aznar sin que absolutamente ninguno de ellos, con lágrimas o sin ellas, sintiera la más mínima debilidad o simpatía por cualesquiera de los otros barajados y sus gestiones que les permitieran echar unas gotas fuera de la bacinilla.
Y es que las bacinillas de las democracias partidarias siempre están para mear dentro. Entonces yo me pregunto: ¿Y si el propuesto para candidato no fuera legalmente intachable?.
Gomera21 Amalahuigue
La Mosca y el Mirlo
El mirlo común macho es un pájaro negro azabache con el pico amarillo, y un anillo también amarillo alrededor del ojo. La hembra es pardusca con el lomo también negro, con tintes marrón rojizo en el pecho y mentón gris, como su pico. Los jóvenes polluelos son algo moteados hasta la muda de otoño.
En el norte de La Gomera existen mirlos en abundancia, en los frondosos bosques de húmedos suelos de Los Aceviños o en otros lugares del Parque Nacional de Garajonay. Por las laderas de las altas montañas bajan hasta el Valle que cobijó el cantón de Mulagua saltando y corriendo a trompicones por los cada vez menos abundantes platanales que antaño le pintaron totalmente de verde, embelleciéndole y enriqueciéndole, con provecho, en mayor o menor medida, de sus aproximadamente 7.000 habitantes que veían surcar la bahía por los barcos fruteros. Las “piñas” de plátano, perfectamente empaquetadas enteras, cargaban por aquel Pescante, vigía marítimo que constituía la puerta de entrada y salida de un pueblo autosuficiente ya desde que Viera y Clavijo afirmara que “si este Valle de Hermigua tuviese aceite y más trigo, no necesitarían sus habitantes de nada forastero para la comodidad de la vida”.
Luego vinieron una posguerra, la emigración, el muelle capitalino, la CREP, los cartones de Modesto Campos y el barco de los noruegos...... Y llegó la Partitocracia y la Comunidad Europea y los organismos públicos repletos de “enchufes” y subvenciones para repartir entre los votantes partidarios. Todo ello con algunas cosas más, trajo la diáspora que dejó aquel pueblo en estado de “coma”, solo con unas 2.000 personas apuntadas actualmente en el padrón, entre las que están y las que no están, unas pocas más de las que estaban en el siglo XVII. Tampoco otros pueblos gomeros se libraron del maleficio caído sobre ellos, como Agulo e incluso Vallehermoso, a pesar de las ingentes cantidades de dinero público que en este último se han “invertido” hasta la misma playa, una y otra vez.
Hermigua posee cerca del Ayuntamiento y junto al barranco de Monforte -el de los ocho molinos- un precioso y exquisitamente cuidado Parque de reducido tamaño que podría emular a otros de gran renombre. Al igual que la playa de La Caleta y el caserío de Los Aceviños, ese magnifico parque verde y húmedo junto al multifuncional Complejo Deportivo, con su riachuelo artificial y muchas aves y pájaros: pavos reales, patos, gallinas, cacatúas, capirotes........ y mirlos, es objeto de todos lo mimos y cuidados del Consistorio.
Aunque los mirlos son especialistas en excavar en la tierra húmeda para capturar las lombrices, extrayéndolas con suma habilidad de sus agujeros sin que se rompan, también son magníficos insectívoros y excelentes consumidores de fruta madura cuando está en su punto perfecto.
Por cierto que también existen mirlos albinos, con más o menos manchas en su plumaje e incluso los completamente blancos de ojos rojos, escasísimos pero privilegiados y sin peligro de extinción, como los políticos que brincan de un lado a otro comiendo siempre de la misma fruta. Son los mirlos blancos que dicen que durante años y años también se han podido ver por el Ayuntamiento de Hermigua. Unos dicen que los ojos son rojos por genética y otros que es por una especie de indestructible rencor adquirido sin que se sepa bien porqué. Pero ahí están agazapados entre salto y salto alrededor de los bastones de mango, aferrados a sus prebendas y mirando, con los ojos inyectados en sangre, tal vez otras envidiadas épocas esplendorosas de verdor.
Hace ya varios años llegó de Tenerife una blanca nube viajera, que se acercaba desde las faldas del Teide, como si se deslizara a nado sobre el mar que separa ambas islas. No se trataba en realidad de una nube, sino de una plaga de moscas, de “moscas blancas”, unas moscas de invernadero que ya habían hecho sus estragos en la vegetación de la isla de enfrente.
Pero nadie entonces en Hermigua pareció preocuparse lo más mínimo. Y nadie prestó importancia a esa plaga de moscas blancas tal vez porque ya se había abandonado gran parte de la agricultura y el pueblo ya había pasado de ser agrícola a ser un pueblo subvencionado por el buen subvencionador que subvenciona. Incluso, en las inmediaciones del Ayuntamiento, algunos hasta se alegraron de que las moscas se posaran en las plataneras de los Fulanitos y de los Menganitos mencionados en mítines, expresamente con intención confesada de “hacer las maletas” para echar a los que aún quedaran.
No obstante, esta mosca, blanca como los mirlos del Ayuntamiento, es mosca más jodida que la “cojonera”, porque son moscas que proliferan y se extienden invadiendo todos los lugares, sin respetar tan siquiera los sitios especialmente mimados por la autoridad municipal.
Así, este verano las níveas mosquitas empezaron a propagarse rápidamente por todo el valle y se fueron a blanquear y manchar de melaza el Parque, lo cual no está nada bien, pero es que incluso no se detuvieron ante los “tarajales” de La Caleta, y eso sí que no, que la playa de La Caleta es muy apreciada por el alcalde del pueblo, donde una vez en ese suelo público llegó a construirse él mismo su propio “chozo”. Pero no queda ahí la cosa, porque el mosquerío de aquella nube de hace años amenaza ahora no solo con extenderse a otros pueblos de la isla, sino en subir a por la laurisilva del Parque Nacional de Garajonay, afectando al caserío de Los Aceviños, otro de los sitios de “regalo” municipal, donde tienen sus intereses no solo personas del Ayuntamiento sino también del Cabildo Insular.
Y ahora sí que desde el pasado verano han mostrado una gran inquietud quienes no se inmutaron lo más mínimo con aquella nube viajera, poniendo en movimiento a los gabinetes de prensa del Ayuntamiento de Hermigua y del Cabildo Insular para requerir del Gobierno Autonómico la utilización de depredadores de la mosca blanca, con acusaciones incluso de “falta de Interés” tras haber transcurrido un mes de su denuncia.
Claro, que el problema es si la avispita depredadora se pone también a picotear al personal gomero provocando rasqueras e hinchazones, aunque lo más grave de todo sería que ahuyentara a los turistas de los campos de golf. De todas formas, parece evidente que se ha de tratar de eliminar la dichosa mosca sin que tengamos que ser depredados por el depredador importado.
El Gobierno Canario, donde La Gomera es la única isla que nunca ha tenido un consejero, excesivamente preocupado por su alternancia y mirando la pelotita de pong-ping entre Tenerife y Gran Canaria, difícilmente se interesará verdaderamente por otras pequeñeces archipielágicas. Tal vez, con la ayuda de la lluvia caída recientemente, los mirlos podrían depredar el mosquerío. Los negros, y también los blancos.
¡Abran pues, las puertas consistoriales!
Amalahuigue
En el norte de La Gomera existen mirlos en abundancia, en los frondosos bosques de húmedos suelos de Los Aceviños o en otros lugares del Parque Nacional de Garajonay. Por las laderas de las altas montañas bajan hasta el Valle que cobijó el cantón de Mulagua saltando y corriendo a trompicones por los cada vez menos abundantes platanales que antaño le pintaron totalmente de verde, embelleciéndole y enriqueciéndole, con provecho, en mayor o menor medida, de sus aproximadamente 7.000 habitantes que veían surcar la bahía por los barcos fruteros. Las “piñas” de plátano, perfectamente empaquetadas enteras, cargaban por aquel Pescante, vigía marítimo que constituía la puerta de entrada y salida de un pueblo autosuficiente ya desde que Viera y Clavijo afirmara que “si este Valle de Hermigua tuviese aceite y más trigo, no necesitarían sus habitantes de nada forastero para la comodidad de la vida”.
Luego vinieron una posguerra, la emigración, el muelle capitalino, la CREP, los cartones de Modesto Campos y el barco de los noruegos...... Y llegó la Partitocracia y la Comunidad Europea y los organismos públicos repletos de “enchufes” y subvenciones para repartir entre los votantes partidarios. Todo ello con algunas cosas más, trajo la diáspora que dejó aquel pueblo en estado de “coma”, solo con unas 2.000 personas apuntadas actualmente en el padrón, entre las que están y las que no están, unas pocas más de las que estaban en el siglo XVII. Tampoco otros pueblos gomeros se libraron del maleficio caído sobre ellos, como Agulo e incluso Vallehermoso, a pesar de las ingentes cantidades de dinero público que en este último se han “invertido” hasta la misma playa, una y otra vez.
Hermigua posee cerca del Ayuntamiento y junto al barranco de Monforte -el de los ocho molinos- un precioso y exquisitamente cuidado Parque de reducido tamaño que podría emular a otros de gran renombre. Al igual que la playa de La Caleta y el caserío de Los Aceviños, ese magnifico parque verde y húmedo junto al multifuncional Complejo Deportivo, con su riachuelo artificial y muchas aves y pájaros: pavos reales, patos, gallinas, cacatúas, capirotes........ y mirlos, es objeto de todos lo mimos y cuidados del Consistorio.
Aunque los mirlos son especialistas en excavar en la tierra húmeda para capturar las lombrices, extrayéndolas con suma habilidad de sus agujeros sin que se rompan, también son magníficos insectívoros y excelentes consumidores de fruta madura cuando está en su punto perfecto.
Por cierto que también existen mirlos albinos, con más o menos manchas en su plumaje e incluso los completamente blancos de ojos rojos, escasísimos pero privilegiados y sin peligro de extinción, como los políticos que brincan de un lado a otro comiendo siempre de la misma fruta. Son los mirlos blancos que dicen que durante años y años también se han podido ver por el Ayuntamiento de Hermigua. Unos dicen que los ojos son rojos por genética y otros que es por una especie de indestructible rencor adquirido sin que se sepa bien porqué. Pero ahí están agazapados entre salto y salto alrededor de los bastones de mango, aferrados a sus prebendas y mirando, con los ojos inyectados en sangre, tal vez otras envidiadas épocas esplendorosas de verdor.
Hace ya varios años llegó de Tenerife una blanca nube viajera, que se acercaba desde las faldas del Teide, como si se deslizara a nado sobre el mar que separa ambas islas. No se trataba en realidad de una nube, sino de una plaga de moscas, de “moscas blancas”, unas moscas de invernadero que ya habían hecho sus estragos en la vegetación de la isla de enfrente.
Pero nadie entonces en Hermigua pareció preocuparse lo más mínimo. Y nadie prestó importancia a esa plaga de moscas blancas tal vez porque ya se había abandonado gran parte de la agricultura y el pueblo ya había pasado de ser agrícola a ser un pueblo subvencionado por el buen subvencionador que subvenciona. Incluso, en las inmediaciones del Ayuntamiento, algunos hasta se alegraron de que las moscas se posaran en las plataneras de los Fulanitos y de los Menganitos mencionados en mítines, expresamente con intención confesada de “hacer las maletas” para echar a los que aún quedaran.
No obstante, esta mosca, blanca como los mirlos del Ayuntamiento, es mosca más jodida que la “cojonera”, porque son moscas que proliferan y se extienden invadiendo todos los lugares, sin respetar tan siquiera los sitios especialmente mimados por la autoridad municipal.
Así, este verano las níveas mosquitas empezaron a propagarse rápidamente por todo el valle y se fueron a blanquear y manchar de melaza el Parque, lo cual no está nada bien, pero es que incluso no se detuvieron ante los “tarajales” de La Caleta, y eso sí que no, que la playa de La Caleta es muy apreciada por el alcalde del pueblo, donde una vez en ese suelo público llegó a construirse él mismo su propio “chozo”. Pero no queda ahí la cosa, porque el mosquerío de aquella nube de hace años amenaza ahora no solo con extenderse a otros pueblos de la isla, sino en subir a por la laurisilva del Parque Nacional de Garajonay, afectando al caserío de Los Aceviños, otro de los sitios de “regalo” municipal, donde tienen sus intereses no solo personas del Ayuntamiento sino también del Cabildo Insular.
Y ahora sí que desde el pasado verano han mostrado una gran inquietud quienes no se inmutaron lo más mínimo con aquella nube viajera, poniendo en movimiento a los gabinetes de prensa del Ayuntamiento de Hermigua y del Cabildo Insular para requerir del Gobierno Autonómico la utilización de depredadores de la mosca blanca, con acusaciones incluso de “falta de Interés” tras haber transcurrido un mes de su denuncia.
Claro, que el problema es si la avispita depredadora se pone también a picotear al personal gomero provocando rasqueras e hinchazones, aunque lo más grave de todo sería que ahuyentara a los turistas de los campos de golf. De todas formas, parece evidente que se ha de tratar de eliminar la dichosa mosca sin que tengamos que ser depredados por el depredador importado.
El Gobierno Canario, donde La Gomera es la única isla que nunca ha tenido un consejero, excesivamente preocupado por su alternancia y mirando la pelotita de pong-ping entre Tenerife y Gran Canaria, difícilmente se interesará verdaderamente por otras pequeñeces archipielágicas. Tal vez, con la ayuda de la lluvia caída recientemente, los mirlos podrían depredar el mosquerío. Los negros, y también los blancos.
¡Abran pues, las puertas consistoriales!
Amalahuigue
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